Mosaico decorativo

Encontrados 4296 resultados para: David Como Rey

  • Pero la casa de Israel no querrá escucharte a ti, como no quiere escucharme a mí, porque toda la casa de Israel es de cabeza dura y corazón de piedra. (Ezequiel 3, 7)

  • Pero mira, yo te doy una cara dura como la suya, una frente dura como la suya; (Ezequiel 3, 8)

  • he hecho tu frente dura como el diamante, más dura que la roca. No los temas ni te asustes de ellos. Son una raza de rebeldes". (Ezequiel 3, 9)

  • era el rumor de las alas de aquellos seres al batir una con otra y el ruido de las ruedas como el ruido de gran terremoto. (Ezequiel 3, 13)

  • Llegué a Tel-Abib, junto a los deportados que habitaban a lo largo del río Quebar, allí donde ellos habitaban, y permanecí como aturdido siete días en medio de ellos. (Ezequiel 3, 15)

  • "Hijo de hombre, yo te he puesto como centinela de la casa de Israel. Cuando oigas de mi boca una palabra, los advertirás de parte mía. (Ezequiel 3, 17)

  • Me levanté, salí a la vega, y he aquí que la gloria del Señor estaba allí, como la había contemplado junto al río Quebar; yo caí rostro en tierra. (Ezequiel 3, 23)

  • Toma en seguida una sartén de hierro y colócala como muro de hierro entre ti y la ciudad. Fija en ella tus ojos; va a ser asediada y tú pondrás el cerco. Sea esto una señal para la casa de Israel. (Ezequiel 4, 3)

  • "Hijo de hombre, toma una hoja afilada; la usarás como navaja de barbero para pasarla por tu cabeza y tu barba. Toma luego una balanza de peso exacto y reparte los pelos. (Ezequiel 5, 1)

  • Los que escapen huirán a los montes y andarán allí gimiendo como las palomas de los valles, cada uno por sus pecados. (Ezequiel 7, 16)

  • Se los entregaré como presa a los extranjeros y a los criminales del país como botín y los profanarán. (Ezequiel 7, 21)

  • Miré y vi una figura como de un hombre. Desde lo que parecían sus caderas para abajo era de fuego, desde sus caderas para arriba un resplandor semejante al electro. (Ezequiel 8, 2)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina