Encontrados 1129 resultados para: Dan
Les dirás lo siguiente: Esto dice el Señor Dios: Por mi vida que los que habitan entre las ruinas morirán a espada, los que andan por el campo los entregaré como pasto a las fieras y los que están en las fortalezas y en las cuevas morirán de peste. (Ezequiel 33, 27)
Y ahora andan dispersas, por falta de pastor, presa de todas las fieras del campo; (Ezequiel 34, 5)
andan dispersas mis ovejas; errantes por todos los montes, por todos los collados; dispersas mis ovejas por todo el país, sin que las busque nadie ni las cuide. (Ezequiel 34, 6)
Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que viváis según mis preceptos, observando y guardando mis leyes. (Ezequiel 36, 27)
Haré que los árboles den en abundancia sus frutos y el campo sus productos, a fin de que no sufráis más el oprobio del hambre entre las naciones. (Ezequiel 36, 30)
La tierra desolada, donde el viandante no veía más que devastación, será cultivada de nuevo. (Ezequiel 36, 34)
Y me dijo: "Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: ¡Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, estamos perdidos para siempre! (Ezequiel 37, 11)
Reinará sobre ellos mi siervo David. Todos ellos tendrán un solo pastor y caminarán por la senda de mis mandamientos, guardando mis leyes y poniéndolas en práctica. (Ezequiel 37, 24)
Haré con él justicia mandándole peste y sangre; haré caer una lluvia torrencial, con granizo, fuego y azufre sobre él, sobre sus huestes y sobre los numerosos pueblos que lo acompañan. (Ezequiel 38, 23)
Aquel día asignaré a Gog como sepulcro un lugar famoso en Israel, el valle de los montes de Abarín, al este del mar, el que corta el paso a los viandantes; allí será enterrado Gog con toda su multitud, y se llamará por eso valle de Hamón Gog. (Ezequiel 39, 11)
Luego, por la entrada que está al lado de la puerta me llevó a las salas del santuario reservadas a los sacerdotes, las que dan al norte. Allí en el fondo había un espacio reservado, hacia occidente. (Ezequiel 46, 19)
Por dondequiera que pase este río, todo ser viviente que en él se mueva vivirá; los peces serán muy abundantes, porque donde llegan estas aguas todo queda saneado; la vida prosperará donde llegue este río. (Ezequiel 47, 9)