Mosaico decorativo

Encontrados 757 resultados para: Días Santos

  • No dejamos de acordarnos de vosotros tanto en las solemnidades como en los demás días, en los sacrificios que ofrecemos y en las oraciones, pues es justo y conveniente recordar a los hermanos. (I Macabeos 12, 11)

  • Todo Israel guardó gran duelo por él y lo lloró durante muchos días. (I Macabeos 13, 26)

  • Del mismo modo Salomón celebró ocho días de fiesta. (II Macabeos 2, 12)

  • Os escribimos cuando nos disponemos a celebrar la fiesta de la purificación. Haréis bien en celebrar estos días. (II Macabeos 2, 16)

  • Durante cuarenta días se vieron en toda la ciudad carreras de jinetes corriendo por el aire, con vestiduras de oro, armados de lanzas y formados en escuadrones, (II Macabeos 5, 2)

  • Les recordó los auxilios recibidos por sus padres; el de los días de Senaquerib, cuando murieron ciento ochenta y cinco mil hombres, (II Macabeos 8, 19)

  • Durante ocho días celebraron con regocijo la fiesta como la de los tabernáculos, recordando que poco antes habían pasado la fiesta de los tabernáculos en montes y cuevas, como si fueran animales salvajes. (II Macabeos 10, 6)

  • Las fuerzas del Macabeo asediaron con todo entusiasmo la fortaleza durante cuatro días. (II Macabeos 10, 33)

  • Pero los judíos que vivían allí dieron garantías de la simpatía de los escitopolitanos para con los judíos y de que, en los días de desgracia, habían tenido con ellos muchas deferencias. (II Macabeos 12, 30)

  • Castigo justísimo. Él había cometido muchos delitos contra el altar, cuyo fuego y ceniza son santos. Y en la ceniza encontró la muerte. (II Macabeos 13, 8)

  • Cumplieron esta orden e invocaron a Dios misericordioso con gemidos, ayunos y oraciones en común durante tres días. Judas los arengó y dio orden de estar preparados. (II Macabeos 13, 12)

  • Un tal Alcimo, que había llegado a ser sumo sacerdote, pero que en los días de la confusión se había contaminado voluntariamente, creyendo que no habría para él otra forma de salvación y de acercarse de nuevo al altar, (II Macabeos 14, 3)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina