Mosaico decorativo

Encontrados 3274 resultados para: Día

  • Por eso vienen días -dice el Señor- en que este lugar no se llamará ya "Tofet" ni "Valle de Ben-Hinnón", sino "Valle de Matanza". (Jeremías 19, 6)

  • Al día siguiente Pasjur mandó sacar a Jeremías del cepo, y Jeremías le dijo: "El Señor no te llama Pasjur, sino "Terror por todas partes"; (Jeremías 20, 3)

  • Pues cada vez que hablo tengo que gritar y proclamar: "¡Violencia y ruina!". La palabra del Señor es para mí oprobio y burla todo el día. (Jeremías 20, 8)

  • ¡Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito! (Jeremías 20, 14)

  • ¡Sea ese hombre como las ciudades que el Señor destruyó sin compasión! ¡Oiga el grito de alarma por la mañana, el alarido de guerra al mediodía! (Jeremías 20, 16)

  • ¿Por qué salí del seno para no ver más que dolores y tormentos y consumir mis días en la confusión? (Jeremías 20, 18)

  • Esto dice el Señor, Dios de Israel: Yo haré volver atrás las armas que lleváis en vuestras manos y con las cuales combatís fuera de las murallas contra el rey de Babilonia y los caldeos que os tienen asediados, y las amontonaré en medio de esta ciudad. (Jeremías 21, 4)

  • El que quede en esta ciudad morirá de espada, de hambre o de peste; el que salga y se rinda a los caldeos que os asedian, vivirá. Conservará su vida como botín. (Jeremías 21, 9)

  • Vienen días -dice el Señor- en que yo suscitaré a David un vástago legítimo, que reinará como verdadero rey, con sabiduría, y ejercerá el derecho y la justicia en la tierra. (Jeremías 23, 5)

  • En sus días se salvará Judá, e Israel vivirá en seguridad. Y éste será el nombre con que le llamarán: "El Señor nuestra justicia". (Jeremías 23, 6)

  • Vienen días -dice el Señor- en que no se dirá ya: "Vive Dios, que sacó a los israelitas de Egipto", (Jeremías 23, 7)

  • Uno de los cestos contenía higos muy buenos, como lo son los tempranos; el otro tenía higos muy malos, tan malos que no se podían comer. (Jeremías 24, 2)


"Diga ao Senhor: Faça em mim segundo a Tua vontade, mas antes de mandar-me o sofrimento, dê-me forças para que eu possa sofrer com amor.". São Padre Pio de Pietrelcina