Mosaico decorativo

Encontrados 822 resultados para: Corazón Puro

  • habéis introducido extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de cuerpo en mi santuario para que profanen mi templo, mientras vosotros me ofrecíais mi pan, grasa y sangre, quebrantando así mi alianza con todas vuestras monstruosidades. (Ezequiel 44, 7)

  • Esto dice el Señor Dios: Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de cuerpo, entrará en mi santuario; ninguno de los extranjeros que viven entre los israelitas. (Ezequiel 44, 9)

  • Enseñarán a mi pueblo a distinguir lo santo de lo profano y le mostrarán la diferencia entre lo impuro y lo puro. (Ezequiel 44, 23)

  • En cuanto a mí, este misterio me ha sido revelado no porque yo posea una sabiduría superior a la de todos los hombres, sino con el solo objeto de indicar la interpretación al rey y de que tú comprendieras los pensamientos de tu corazón. (Daniel 2, 30)

  • Su cabeza era de oro puro; el pecho y los brazos, de plata; el vientre y los muslos, de bronce; (Daniel 2, 32)

  • y alcanzar tu misericordia. Pero tenemos un corazón contrito y un alma humillada; (Daniel 3, 39)

  • Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro. (Daniel 3, 41)

  • Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo eternamente. (Daniel 3, 87)

  • Su corazón dejará de ser un corazón de hombre; se le dará un corazón de bestia. Después pasarán por él siete períodos. (Daniel 4, 13)

  • Pero tan pronto como se ensoberbeció su corazón y su espíritu se obstinó en el orgullo, fue depuesto de su trono real y se le quitó su gloria. (Daniel 5, 20)

  • Fue expulsado de la sociedad de los hombres; su corazón fue hecho semejante al de las bestias y fue a convivir con los asnos salvajes; se le dio de comer hierba como a los toros, y su cuerpo se humedeció con rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios altísimo tiene poder sobre el imperio de los hombres y pone en él a quien quiere. (Daniel 5, 21)

  • Y tú, Baltasar, hijo suyo, tampoco has conservado humilde tu corazón, a pesar de que sabías todo esto; (Daniel 5, 22)


"Vive-se de fé, não de sonhos." São Padre Pio de Pietrelcina