Encontrados 1735 resultados para: Conteo Del Pueblo
El Señor no rechazará a su pueblo por la gloria de su gran nombre, porque el Señor se ha dignado hacer de vosotros su pueblo. (I Samuel 12, 22)
y todo Israel supo la noticia: Saúl ha derrotado a la guarnición de los filisteos, e Israel se ha hecho odioso a los filisteos. Y todo el pueblo se reunió con Saúl en Guilgal. (I Samuel 13, 4)
Los israelitas se vieron en las últimas, pues estaban cercados, y el pueblo se escondió en las grutas, en las cavernas, entre las rocas, en subterráneos y en cisternas; (I Samuel 13, 6)
algunos pasaron, atravesando el Jordán, al país de Gad y de Galaad. Saúl estaba todavía en Guilgal, y todo el pueblo que le seguía estaba lleno de miedo. (I Samuel 13, 7)
Él esperó siete días, el tiempo prefijado por Samuel; pero Samuel no llegaba a Guilgal y el pueblo se dispersaba lejos de Saúl. (I Samuel 13, 8)
Samuel le dijo: "¿Qué has hecho?". Saúl respondió: "Al ver que el pueblo se dispersaba lejos de mí y tú no llegabas en el día prefijado y que los filisteos se habían reunido en Micmás, (I Samuel 13, 11)
Pero ahora tu realeza no durará; el Señor se ha buscado un hombre según su corazón y le ha destinado para rey de su pueblo, porque tú no has observado lo que el Señor te ha mandado". (I Samuel 13, 14)
Samuel se levantó y se fue de Guilgal para seguir su camino. El resto del pueblo le siguió al encuentro del enemigo, y llegaron desde Guilgal a Guibeá de Benjamín. Saúl pasó revista al ejército que le seguía; eran como unos seiscientos hombres. (I Samuel 13, 15)
Saúl dijo al pueblo que estaba con él: "Pasad revista y ved quién falta de los nuestros". Pasaron revista y vieron que faltaban Jonatán y su escudero. (I Samuel 14, 17)
Los israelitas estaban agotados. Entonces Saúl hizo prestar al pueblo este juramento: "Maldito el hombre que tome alimento antes de la tarde, hasta que yo me haya vengado de mis enemigos". Y nadie comió nada. (I Samuel 14, 24)
Todo el pueblo llegó al bosque, donde había mucha miel en el suelo. (I Samuel 14, 25)
El pueblo entró en el bosque y vio la miel que corría por el suelo, pero nadie llevó la mano a su boca, porque temían el juramento que habían hecho. (I Samuel 14, 26)