Mosaico decorativo

Encontrados 1735 resultados para: Conteo Del Pueblo

  • ante los dignatarios, los familiares del rey, los ancianos; en una palabra, ante el pueblo entero, desde el más chico al más grande, de todos los que habitaban en Babilonia, a orillas del río Sud. (Baruc 1, 4)

  • y lo mandaron a Jerusalén, al sacerdote Joaquín, hijo de Jelcías, hijo de Salón, a los demás sacerdotes y al resto del pueblo que se encontraban con él en Jerusalén. (Baruc 1, 7)

  • Y ahora, oh Señor, Dios de Israel, que sacaste a tu pueblo de Egipto con mano fuerte, entre señales y prodigios, con gran poder y tu brazo extendido, y te ganaste así un nombre hasta el día de hoy, (Baruc 2, 11)

  • Pues bien sé que no me escucharán, porque son un pueblo de cabeza dura; pero en el país de su destierro recapacitarán, (Baruc 2, 30)

  • Y estableceré con ellos una alianza eterna: yo seré su Dios, ellos serán mi pueblo, y no volveré a echar nunca más a mi pueblo Israel de la tierra que les di. (Baruc 2, 35)

  • ¡Ánimo, pueblo mío, memorial de Israel! (Baruc 4, 5)

  • Él me dijo: "Hijo de hombre, yo te envío a los israelitas, a un pueblo de rebeldes, que se han rebelado contra mí, ellos y sus padres, hasta este mismo día. (Ezequiel 2, 3)

  • Porque eres enviado no a un pueblo de lengua oscura e incomprensible, sino a la casa de Israel; (Ezequiel 3, 5)

  • y anda, llégate a los deportados, a los hijos de tu pueblo, y diles: Así habla el Señor Dios, escuchen o no escuchen". (Ezequiel 3, 11)

  • Ha llegado la hora, se acerca el día; no se alegre el comprador, el vendedor no se entristezca, porque la ira se cierne sobre todo el pueblo. (Ezequiel 7, 12)

  • Tocad la trompeta, esté todo preparado. Ninguno marchará a combatir, porque mi furor se cierne sobre todo el pueblo. (Ezequiel 7, 14)

  • El rey estará en duelo, el príncipe sumido en la desolación, las manos de la gente del pueblo temblarán. Yo los trataré según su proceder y los juzgaré según su manera de juzgar, y sabrán que yo soy el Señor". (Ezequiel 7, 27)


"Submeter-se não significa ser escravo, mas ser livre para receber santos conselhos." São Padre Pio de Pietrelcina