Mosaico decorativo

Encontrados 897 resultados para: Concilio De Jerusalén

  • Dos años después mandó el rey a las ciudades de Judá al misarca, que llegó a Jerusalén con un ejército imponente. (I Macabeos 1, 29)

  • Almacenaron armas y víveres, reunieron el botín recogido en Jerusalén y se convirtieron en un enclave molesto, (I Macabeos 1, 35)

  • Por temor a ellos huyeron los habitantes de Jerusalén, que se convirtieron en una colonia de extranjeros. Sus hijos se sentían extranjeros en ella y llegaron a abandonarla. (I Macabeos 1, 38)

  • El rey mandó emisarios a Jerusalén y a las ciudades de Judá con órdenes escritas para que aceptaran las costumbres extrañas a su país; (I Macabeos 1, 44)

  • Por entonces Matatías, hijo de Juan, hijo de Simeón, sacerdote de la familia de Yoarib, abandonó Jerusalén y fue a establecerse en Modín. (I Macabeos 2, 1)

  • Matatías, al ver los sacrilegios que se cometían en Judá y Jerusalén, (I Macabeos 2, 6)

  • Acércate el primero y cumple el mandato del rey, como lo han hecho los de Judá y los que han quedado en Jerusalén. Tú y los tuyos seríais honrados con la amistad del rey, y premiados con plata, oro y muchos regalos". (I Macabeos 2, 18)

  • Refirieron a los ministros del rey y a las fuerzas estacionadas en Jerusalén, ciudad de David, que algunos hombres, transgresores de la orden del rey, se habían refugiado en el desierto. (I Macabeos 2, 31)

  • Le entregó la mitad de sus tropas con los elefantes y le informó sobre sus decisiones, y en particular con relación a los habitantes de Judá y Jerusalén, (I Macabeos 3, 34)

  • contra quienes debía mandar el ejército para aplastar y destruir las fuerzas de Israel y las que quedaban en Jerusalén hasta borrar su memoria de aquel lugar, (I Macabeos 3, 35)

  • Jerusalén estaba despoblada como un desierto. Ninguno de sus hijos entraba o salía. El templo estaba profanado, extranjeros habitaban en la ciudadela, convertida en morada de gentiles. La alegría de Jacob ya no existía, ni la flauta ni la cítara se oían. (I Macabeos 3, 45)

  • Se juntaron y fueron a Mispá, frente a Jerusalén, pues Mispá había sido ya lugar de oración para Israel. (I Macabeos 3, 46)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina