Encontrados 906 resultados para: Ciudad De Silo
Ellas respondieron: "Sí, aquí está. Acaba de llegar a la ciudad, porque hoy hay un sacrificio por el pueblo en el alto. (I Samuel 9, 12)
En cuanto entréis en la ciudad, buscadlo rápidamente, antes de que suba al alto para la comida. El pueblo no comienza a comer antes de que llegue él, porque es él quien tiene que bendecir el sacrificio; después de esto comerán los invitados. Por tanto, subid rápidamente, y lo encontraréis". (I Samuel 9, 13)
Ellos subieron. Apenas habían entrado en la ciudad, cuando se encontró con ellos Samuel, que salía para subir al alto. (I Samuel 9, 14)
Después bajaron a la ciudad, prepararon una cama para Saúl en la terraza y se acostó. (I Samuel 9, 25)
Cuando bajaron a las afueras de la ciudad, Samuel dijo a Saúl: "Di al mozo que se adelante, pero tú párate, que tengo que comunicarte lo que Dios me ha dicho". (I Samuel 9, 27)
Después llegarás a Guibeá de Dios, donde hay una guarnición de filisteos. Al entrar en la ciudad, te encontrarás con un grupo de profetas que bajan del alto, precedidos de arpas, tambores, flautas y cítaras, profetizando. (I Samuel 10, 5)
Ajías, hijo de Ajitub, hermano de Icabod, hijo de Fineés, hijo de Elí, sacerdote del Señor en Silo, llevaba el efod. La gente no sabía que Jonatán se había ido. (I Samuel 14, 3)
Saúl avanzó hasta la ciudad de Amalec y puso una emboscada en el valle. (I Samuel 15, 5)
Samuel hizo lo que el Señor le había mandado. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron temblando a su encuentro y le dijeron: "¿Traes la paz?". (I Samuel 16, 4)
Si tu padre me echa de menos, le dirás: David me pidió con insistencia que le permitiera hacer una escapada a Belén, su ciudad, porque celebran allí el sacrificio anual por el clan. (I Samuel 20, 6)
Me dijo: Permíteme ir, porque tenemos un sacrificio de familia en la ciudad y mis hermanos me han reclamado. Si te parece bien, déjame hacer una escapada para ver a mis hermanos. Por eso no ha venido a la mesa del rey". (I Samuel 20, 29)
Jonatán entregó sus armas al muchacho que estaba con él y le dijo: "Vete y llévalas a la ciudad". (I Samuel 20, 40)