Mosaico decorativo

Encontrados 713 resultados para: Castigo De Egipto

  • En aquella ocasión Salomón, y con él la inmensa comunidad de Israel venida desde la entrada de Jamat hasta el torrente de Egipto, celebraron la fiesta durante siete días. (II Crónicas 7, 8)

  • Y les responderán: Porque abandonaron al Señor, el Dios de sus padres, que los había sacado de Egipto, y se fueron a servir y dar culto a dioses ajenos; por eso ha traído sobre ellos tantos males". (II Crónicas 7, 22)

  • Dominó sobre todos los reyes, desde el Éufrates hasta la tierra de los filisteos y hasta la frontera de Egipto. (II Crónicas 9, 26)

  • Cuando lo supo Jeroboán, hijo de Nabat, que estaba en Egipto, lejos del rey Salomón, regresó de Egipto. (II Crónicas 10, 2)

  • si mi padre os cargó un yugo pesado, yo lo haré más pesado todavía; si mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré con latigazos". (II Crónicas 10, 11)

  • y les habló de esta manera: "Mi padre os puso un yugo muy pesado, yo lo haré más pesado todavía; mi padre os castigó con azotes, yo os castigaré con latigazos". (II Crónicas 10, 14)

  • Por haber sido infieles al Señor, el año quinto del reinado de Roboán, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusalén (II Crónicas 12, 2)

  • con 1.200 carros, 60.000 caballos, seguidos de un ejército ingente, integrado por libios, suquíes y etíopes, que venían con él de Egipto. (II Crónicas 12, 3)

  • Sesac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén y se apoderó de los tesoros del templo del Señor y del palacio real; todo se lo llevó, incluso los escudos de oro que había hecho el rey Salomón. (II Crónicas 12, 9)

  • Si nos sobreviene la desgracia, si la espada, el castigo, la peste o el hambre se abaten sobre nosotros, nos presentaremos en este templo delante de ti, porque en este santuario habita tu nombre, y en medio de nuestra angustia clamaremos a ti, y tú nos escucharás y nos salvarás. (II Crónicas 20, 9)

  • Mira ahora a los hijos de Amón, a los de Moab y a los de los montes de Seír, cuyas tierras no permitiste que atravesaran los israelitas cuando venían de Egipto, sino que les hiciste dar un largo rodeo para no destruirlos; (II Crónicas 20, 10)

  • Después de esto, el Señor lo castigó con una enfermedad intestinal incurable, (II Crónicas 21, 18)


"Rezai e continuai a rezar para não ficardes entorpecidos". São Padre Pio de Pietrelcina