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Allanarás los caminos de acceso y dividirás en tres sectores el territorio que el Señor, tu Dios, te da en heredad, con el fin de que todo homicida pueda encontrar refugio en estas ciudades. (Deuteronomio 19, 3)
de lo contrario, el vengador del homicida lo perseguirá y, si el camino fuese largo, lo alcanzaría y le daría muerte. Y, sin embargo, ese hombre no merecía la muerte, pues nunca había odiado a su víctima. (Deuteronomio 19, 6)
a condición, desde luego, que guardes y pongas por obra todos estos mandamientos que yo te doy hoy, amando a tu Dios y siguiendo sus caminos-, entonces, a aquellas tres ciudades añadirás otras tres más. (Deuteronomio 19, 9)
En cambio, si un hombre que odia a su prójimo le prepara una emboscada, se arroja sobre él, le hiere mortalmente y luego se refugia en una de estas ciudades, (Deuteronomio 19, 11)
Si para conquistar una ciudad te ves obligado a sitiarla por largo tiempo, no destruyas los árboles a golpe de hacha. Come sus frutos, pero no los tales. ¿Es que son hombres los árboles del campo para que los asedies? (Deuteronomio 20, 19)
Si en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar en posesión se encuentra un muerto tirado en el campo sin que se sepa quién lo mató, (Deuteronomio 21, 1)
Si ves el asno de tu hermano o su buey caídos en el camino, no te desentiendas; ayúdale a levantarlos. (Deuteronomio 22, 4)
Si, de camino, encuentras en un árbol o en el suelo un nido de pájaros con pollos o con huevos y la madre echada sobre ellos, no tomes a la madre con los pollos; (Deuteronomio 22, 6)
Pero si fue en el campo donde el hombre la encontró, acostándose con ella, morirá solamente el hombre; (Deuteronomio 22, 25)
Al ser sorprendida en el campo, la joven pudo pedir socorro, pero no había nadie que pudiera ir en su auxilio. (Deuteronomio 22, 27)
Pero el Señor, tu Dios, no escuchó a Balaán, e incluso cambió la maldición en bendición en favor tuyo; porque el Señor, tu Dios, te ama. (Deuteronomio 23, 6)
Si alguno queda impuro por polución nocturna, salga del campo y no vuelva a entrar; (Deuteronomio 23, 11)