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Encontrados 4275 resultados para: Buscar A Dios

  • Sed fuertes y tened ánimo; no las temáis ni os asustéis, pues el Señor, tu Dios, va contigo; él no te dejará ni te abandonará". (Deuteronomio 31, 6)

  • cuando todo Israel venga a comparecer ante el Señor, tu Dios, en el lugar elegido por él, leerás esta ley a todo el pueblo. (Deuteronomio 31, 11)

  • Reúne al pueblo, a hombres, mujeres, niños y al extranjero residente, para que la oigan y aprendan a respetar al Señor, tu Dios, y procuren poner en práctica todas las disposiciones de esta ley. (Deuteronomio 31, 12)

  • Deben oírla especialmente vuestros hijos, que no la conocen todavía, para que aprendan a respetar al Señor, vuestro Dios, todos los días que viváis en la tierra que vais a ocupar una vez cruzado el Jordán". (Deuteronomio 31, 13)

  • Pero aquel día montaré en cólera contra él, lo abandonaré y me esconderé de él. Un cúmulo de males y desgracias lo asaltará para devorarlo. Entonces dirá: Mi Dios ya no está conmigo; por eso me ocurren estas desgracias. (Deuteronomio 31, 17)

  • "Tomad este libro de la ley y ponedlo al lado del arca de la alianza del Señor, vuestro Dios; que esté allí como testimonio contra ti, (Deuteronomio 31, 26)

  • Voy a invocar el nombre del Señor; dad gloria a nuestro Dios. (Deuteronomio 32, 3)

  • Él es la roca, sus obras son perfectas, todos sus caminos son la justicia misma; el Dios fiel, en él no hay maldad; es justo y recto. (Deuteronomio 32, 4)

  • El Señor solo lo guiaba, no había con él dios extranjero. (Deuteronomio 32, 12)

  • Engordó Jesurún y tiró coces -estabas gordo y corpulento-; volvió las espaldas a Dios, su creador, y despreció la roca de su salvación. (Deuteronomio 32, 15)

  • Sacrificaron a demonios y no a Dios, a dioses desconocidos para ellos; dioses nuevos, recién llegados, jamás venerados por sus padres. (Deuteronomio 32, 17)

  • Te olvidaste de la roca que te engendró, ya no te acuerdas del Dios que te dio a luz. (Deuteronomio 32, 18)


"A maior caridade é aquela que arranca as pessoas vencidas pelo demônio, a fim de ganhá-las para Cristo." São Padre Pio de Pietrelcina