Encontrados 743 resultados para: Bien Y Mal
Llegó ante Betsur, plaza bien guarnecida por los judíos; la atacó, pero fue rechazado y vencido. (II Macabeos 13, 19)
Lisias subió a la tribuna para defender su causa. Los persuadió, los tranquilizó, los dejó bien dispuestos y partió para Antioquía. Éstos fueron los sucesos acaecidos en la retirada del rey. (II Macabeos 13, 26)
Pero Alcimo, viendo lo bien que se entendían los dos y haciéndose con una copia de los pactos concertados, se presentó a Demetrio, acusando a Nicanor de traidor de los intereses del Estado, ya que había nombrado sucesor suyo a Judas, enemigo y perturbador del reino. (II Macabeos 14, 26)
Pues bien, oh santo de toda santidad, Señor, conserva para siempre incontaminada esta morada tuya, que hace poco ha sido purificada". (II Macabeos 14, 36)
Pues bien, Nicanor, queriendo mostrar su odio contra los judíos, mandó más de quinientos soldados a prenderlo. (II Macabeos 14, 39)
Animados con estas palabras de Judas, sumamente bellas y aptas para enardecer los corazones de los jóvenes, determinaron no estarse a la espera en el campo, sino más bien lanzarse valerosamente y luchar con todo brío; y así decidieron la causa, pues peligraba la ciudad, las cosas santas y el templo. (II Macabeos 15, 17)
el Macabeo, al ver la muchedumbre que tenía delante, el aparato de las diversas armas y su ferocidad, levantó las manos al cielo e invocó al Dios que hace maravillas; pues bien sabía que la victoria no depende de las armas, sino de aquel que la concede a quien ve digno de ella. (II Macabeos 15, 21)
Si ésta ha sido buena y bien ordenada, eso es lo que he deseado; mas si ha sido mediocre e imperfecta, he hecho lo que he podido. (II Macabeos 15, 39)
Entonces tú comprenderás la justicia y la equidad, la rectitud y todos los caminos del bien. (Proverbios 2, 9)
Mira bien la senda de tus pasos y todos tus caminos sean rectos. (Proverbios 4, 26)
Procuraos mi doctrina y no la plata, la ciencia más bien que el oro puro, (Proverbios 8, 10)
Si tú eres sabio, eres sabio para tu bien; si eres escéptico, tú solo sufrirás las consecuencias. (Proverbios 9, 12)