Encontrados 743 resultados para: Bien Y Mal
y nuestra esclavitud no sería para nuestro bien, sino que el Señor, Dios nuestro, haría de ella nuestra deshonra. (Judit 8, 23)
Cuando estés en su presencia, no tengas miedo; repítele todo lo que nos has dicho, y te tratará bien". (Judit 10, 16)
Y bien, dime por qué has huido y has venido a refugiarte entre nosotros. Lo has hecho para salvarte. Ten la seguridad de que salvarás tu vida esta noche y en adelante. (Judit 11, 3)
Nadie te hará mal; te tratarán bien, como se trata a los servidores de mi señor el rey Nabucodonosor". (Judit 11, 4)
Ahora bien, poderoso señor, no desprecies sus palabras, sino considéralas bien, pues son verdaderas. No será castigado nuestro pueblo ni la espada podrá con ellos si no han pecado contra su Dios. (Judit 11, 10)
Holofernes le dijo: "Dios ha hecho bien al enviarte por delante de tu pueblo para demostrarle que el poder está en mis manos y la ruina en los que desprecian a mi señor. (Judit 11, 22)
Has hecho todo esto con tu mano, has procurado un gran bien a Israel y Dios se ha complacido en ello. Que el Señor todopoderoso te bendiga para siempre jamás". Y todo el pueblo respondió: "Así sea". (Judit 15, 10)
Si al rey le parece bien, promulgue este decreto entre las leyes de los persas y de los medos: la reina Vasti no comparecerá más delante del rey, y su dignidad de reina se conferirá a otra mejor que ella. (Ester 1, 19)
Si al rey le parece bien, decrete que sea exterminado, y yo entregaré al tesoro real trescientas cuarenta toneladas de plata". (Ester 3, 9)
y le dijo: "Si al rey le parece bien, si quiere agradarme, si mi petición le parece oportuna, si he merecido yo su afecto, deje sin efecto las cartas que Amán, el hijo de Hamdatá, el de Agag, escribió para exterminar a los judíos de todas las provincias del reino. (Ester 8, 5)
Ester respondió: "Si al rey le parece bien, que se conceda también mañana a los judíos ejecutar el decreto en Susa, como lo han hecho hoy, y que se cuelgue en la horca a los diez hijos de Amán". (Ester 9, 13)
Está escrito cómo el judío Mardoqueo fue el segundo después del rey y fue estimado entre los judíos y querido por la muchedumbre de sus hermanos. Él procuró el bien de su pueblo y se preocupó del bienestar de su raza. (Ester 10, 3)