Encontrados 44 resultados para: Animal

  • Cuando José vio a Benjamín con ellos, dijo a su mayordomo: "Lleva a estos hombres a casa, mata un animal y aderézalo, porque comerán conmigo al mediodía". (Génesis 43, 16)

  • Manda poner a salvo tu ganado y cuanto tienes en el campo. Todo hombre y todo animal que se encuentre en el campo y no esté cobijado bajo techo, será alcanzado por la granizada y morirá". (Exodo 9, 19)

  • Pero entre los israelitas, desde el hombre al animal, ni siquiera ladrará un perro, para que sepáis la diferencia que hace el Señor entre los egipcios y los israelitas. (Exodo 11, 7)

  • Como el Faraón se obstinó en no dejarnos salir, el Señor mató a todos los primogénitos de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el del animal. Por eso yo sacrifico al Señor todo primogénito de mis hijos. (Exodo 13, 15)

  • Pero nadie le pondrá la mano encima: será matado a pedradas o a flechazos. Hombre o animal, no quedará con vida. Sólo cuando suene el cuerno podrán subir al monte". (Exodo 19, 13)

  • el dueño de la cisterna reparará los daños, pagará en dinero al dueño del buey o del asno, y el animal muerto será suyo. (Exodo 21, 34)

  • Si uno da a otro en custodia un asno, un buey, una oveja o cualquier otro animal, y ese animal muere, se daña o es robado sin que nadie lo vea, (Exodo 22, 9)

  • el juramento del Señor decidirá entre las dos partes; si no ha puesto la mano sobre los bienes de su prójimo, el dueño del animal aceptará el juramento y el otro no pagará nada. (Exodo 22, 10)

  • Pero si el animal ha sido robado en su casa, se lo pagará a su dueño. (Exodo 22, 11)

  • Si el animal hubiese sido despedazado, lo traerá para testimonio, pero no pagará nada por el animal despedazado. (Exodo 22, 12)

  • Si uno pide prestado un animal de otro y se daña o muere en ausencia del dueño, deberá pagarlo. (Exodo 22, 13)

  • Vosotros seréis para mí un pueblo santo. No comeréis carne de animal despedazado en el campo; se la echaréis a los perros. (Exodo 22, 30)


“Esforce-se, mesmo se for um pouco, mas sempre…” São Padre Pio de Pietrelcina