Encontrados 445 resultados para: Altar De Baal
para que ofrecieran sacrificios diariamente, mañana y tarde, sobre el altar de los holocaustos e hiciesen cuanto está escrito en la ley dada por el Señor a Israel. (I Crónicas 16, 40)
El ángel del Señor ordenó a Gad que David levantara un altar al Señor en la era de Ornán, el jebuseo. (I Crónicas 21, 18)
David dijo a Ornán: "Cédeme el solar de la era para levantar en ella un altar al Señor. Cédemela por su justo precio en plata, para que el castigo se retire del pueblo". (I Crónicas 21, 22)
y levantó en ella un altar al Señor sobre el cual ofreció holocaustos y sacrificios de reconciliación. David invocó al Señor, que le respondió haciendo caer del cielo el fuego sobre el altar de los holocaustos, (I Crónicas 21, 26)
pues la tienda del Señor que Moisés había hecho en el desierto y el altar de los holocaustos estaban, por entonces, en el alto de Gabaón, (I Crónicas 21, 29)
Por eso dijo David: "Ésta será la casa del Señor Dios, y aquí estará el altar de los holocaustos de Israel". (I Crónicas 22, 1)
los lingotes de oro puro destinados para el altar de los perfumes. Le dejó el modelo del carro de los querubines de oro que cubren con sus alas desplegadas el arca de la alianza del Señor; (I Crónicas 28, 18)
pero el altar de bronce hecho por Besalel, hijo de Urí y nieto de Jur, seguía en Gabaón delante de la morada del Señor, y allí fueron Salomón y la asamblea. (II Crónicas 1, 5)
Allí, en presencia de Dios, Salomón subió al altar de bronce, que estaba junto a la tienda de la reunión, y ofreció sobre él 1.000 holocaustos. (II Crónicas 1, 6)
Hizo un altar de bronce de diez metros de largo, diez de ancho y cinco de alto. (II Crónicas 4, 1)
Salomón hizo todos los demás utensilios para el templo de Dios: el altar de oro y las mesas sobre las que se ponían los panes de la proposición; (II Crónicas 4, 19)
todos los levitas cantores, Asaf, Hemán y Yedutún, con sus hijos y hermanos, vestidos de lino, sonaban los címbalos, las arpas y cítaras, de pie al este del altar, con ciento veinte sacerdotes que los acompañaban tocando las trompetas. (II Crónicas 5, 12)