Encontrados 2426 resultados para: Ala
La sal es buena; pero si se hace insípida, ¿con qué la salaréis? Tened sal en vosotros y vivid en paz los unos con los otros". (Marcos 9, 50)
Los discípulos se quedaron asombrados ante estas palabras. Pero Jesús les repitió: "Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! (Marcos 10, 24)
Os aseguro que el que sin dudar interiormente lo más mínimo, sino creyendo que se cumplirán sus palabras, diga a ese monte: Quítate de ahí y échate al mar, lo alcanzará. (Marcos 11, 23)
De nuevo les mandó otro criado, y también lo descalabraron y lo insultaron. (Marcos 12, 4)
Le enviaron entonces algunos fariseos y herodianos para cazarlo en alguna palabra. (Marcos 12, 13)
Cuando oigáis hablar de guerras y noticias de batallas, no os alarméis porque es necesario que eso suceda; pero todavía no será el fin. (Marcos 13, 7)
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (Marcos 13, 31)
Es como un hombre que marchó de viaje y, al dejar su casa, puso todo en manos de sus siervos, señalando a cada cual su tarea, y encargó al portero que vigilase. (Marcos 13, 34)
Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, y puesto a la mesa, llegó una mujer llevando un frasco de alabastro con perfume de nardo auténtico, de mucho valor; rompió el alabastro y lo derramó sobre su cabeza. (Marcos 14, 3)
y, donde entre, decid al dueño: El maestro dice: ¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer con mis discípulos la cena de la pascua? (Marcos 14, 14)
Él os mostrará una sala en el piso de arriba, grande, alfombrada y dispuesta. Preparadla allí". (Marcos 14, 15)
De nuevo se alejó, y oró repitiendo las mismas palabras. (Marcos 14, 39)