Encontrados 4424 resultados para: David Como Pastor
Bajo tu enojo declinan todos nuestros días, como un suspiro consumimos nuestros años. (Salmos 90, 9)
Si brotan como hierba los impíos, si florecen todos los agentes de mal, es para ser destruidos por siempre; (Salmos 92, 8)
Mira cómo tus enemigos perecen, se dispersan todos los agentes de mal. (Salmos 92, 10)
Pero tú alzas mi frente como la del búfalo, derramas sobre mí aceite nuevo; (Salmos 92, 11)
Florece el justo como la palmera, crece como un cedro del Líbano. (Salmos 92, 13)
«No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de Massá en el desierto, (Salmos 95, 8)
Los montes como cera se derriten ante el Dueño de la tierra toda; (Salmos 97, 5)
De David. Salmo. Quiero cantar el amor y la justicia, para ti, Yahveh, salmodiaré; (Salmos 101, 1)
trillado como el heno, mi corazón se seca, y me olvido de comer mi pan; (Salmos 102, 5)
El pan que como es la ceniza, mi bebida mezclo con mis lágrimas, (Salmos 102, 10)
mis días son como la sombra que declina, y yo me seco como el heno. (Salmos 102, 12)
ellos perecen, mas tú quedas, todos ellos como la ropa se desgastan, como un vestido los mudas tú, y se mudan. (Salmos 102, 27)