Encontrados 692 resultados para: Pan Del Cielo
a quienes prometiste una descendencia numerosa como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar. (Daniel 3, 36)
Bendito seas en el firmamento del cielo, aclamado y glorificado eternamente. (Daniel 3, 56)
Astros del cielo, bendigan al Señor, ¡alábenlo y glorifíquenlo eternamente! (Daniel 3, 63)
Todas las aves del cielo, bendigan al Señor, ¡alábenlo y glorifíquenlo eternamente! (Daniel 3, 80)
El árbol creció y se volvió corpulento; su altura llegaba hasta el cielo y se lo veía desde los extremos de toda la tierra. (Daniel 4, 8)
Su follaje era hermoso y su fruto abundante: había en él comida para todos. Debajo de él se guarecían los animales de los campos, y en sus ramas anidaban los pájaros del cielo; de él se alimentaban todos los vivientes. (Daniel 4, 9)
Yo contemplaba recostado en mi lecho las visiones de mi imaginación, y vi que un Guardián, un Santo, descendía del cielo. (Daniel 4, 10)
Pero dejen en la tierra el tronco con sus raíces, sujeto con cadenas de hierro y bronce, entre la hierba de los campos. Que sea empapado por el rocío del cielo y comparta con los animales la hierba de la tierra; (Daniel 4, 12)
El árbol que tú viste, que creció y se volvió corpulento, cuya altura llegaba hasta el cielo y se lo veía desde toda la tierra, (Daniel 4, 17)
que tenía un hermoso follaje y fruto abundante, en el que había alimentos para todos, bajo el cual habitaban los animales de los campos y en cuyas ramas anidaban los pájaros del cielo, (Daniel 4, 18)
ese árbol eres tú, rey. Porque tú has crecido y te has hecho poderoso; ha crecido tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio se extiende hasta los extremos de la tierra. (Daniel 4, 19)
El rey ha visto además a un Guardián, un Santo, que descendía del cielo y decía: "Derriben el árbol y destrúyanlo. Pero dejen en la tierra el tronco con sus raíces, sujeto con cadenas de hierro y bronce, entre la hierba de los campos. Que sea empapado por el rocío del cielo y que tenga su parte con los animales de los campos, hasta que pasen sobre él siete tiempos". (Daniel 4, 20)