Encontrados 692 resultados para: Pan Del Cielo
Levantemos en nuestras manos el corazón hacia el Dios del cielo. (Lamentaciones 3, 41)
hasta que el Señor vuelva su mirada y observe desde el cielo. (Lamentaciones 3, 50)
Nuestros perseguidores erán más veloces que las águilas del cielo: nos hostigaban en las montañas, nos tendían emboscadas en el desierto. (Lamentaciones 4, 19)
Rueguen por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y por la de su hijo Baltasar, para que sus días sean sobre la tierra como los días del cielo. (Baruc 1, 11)
Nunca se hizo bajo el cielo nada semejante a lo que él hizo en Jerusalén, conforme a lo que está escrito en la Ley de Moisés, (Baruc 2, 2)
y se divertían con las aves del cielo; los que atesoraban la plata y el oro, en los que los hombres ponen su confianza, y cuyas posesiones no tenían límite; (Baruc 3, 17)
¿Quién subió al cielo para tomarla y hacerla bajar de las nubes? (Baruc 3, 29)
Porque Dios mostrará tu resplandor a todo lo que existe bajo el cielo. (Baruc 5, 3)
ni dirimir sus propias causas, ni librar al que sufre la injusticia, porque son impotentes: son como cuervos que vuelan entre el cielo y la tierra. (Baruc 6, 53)
son incapaces de mostrar a las naciones señales en el cielo, de brillar como el sol, o de alumbrar como la luna. (Baruc 6, 66)
El año treinta, el día quinto del cuarto mes, mientras me encontraba en medio de los deportados, a orillas del río Quebar, se abrió el cielo y tuve visiones divinas. (Ezequiel 1, 1)
Extendió algo así como una mano y me tomó por un mechón de mis cabellos. Un espíritu me levantó entre la tierra y el cielo y me llevó en una visión divina a Jerusalén, hasta la entrada de la puerta interior que da hacia el norte, allí donde está emplazado el Ídolo de los celos que provoca los celos de Dios. (Ezequiel 8, 3)