Encontrados 1973 resultados para: Oso
es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos. (Salmos 118, 9)
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: (Salmos 118, 26)
Aunque los poderosos se confabulen contra mí, yo meditaré tus preceptos. (Salmos 119, 23)
Y caminaré por un camino espacioso, porque busco tus preceptos. (Salmos 119, 45)
Los orgullosos se burlan de mí como quieren, pero yo no me desvío de tu ley. (Salmos 119, 51)
Los orgullosos traman engaños contra mí: pero yo observo tus preceptos. (Salmos 119, 69)
Que se avergüencen los orgullosos, porque me afligen sin motivo; yo, en cambio, meditaré tus preceptos. (Salmos 119, 78)
Los orgullosos me cavan fosas, oponiéndose a tu ley. (Salmos 119, 85)
Otorga una garantía a mi favor, para que no me opriman los orgullosos. (Salmos 119, 122)
Por eso me guío por tus preceptos y aborrezco todo camino engañoso. (Salmos 119, 128)
Los poderosos me persiguen sin motivo, pero yo temo únicamente tu palabra. (Salmos 119, 161)
¡Líbrame, Señor, de los labios mentirosos y de la lengua traicionera. (Salmos 120, 2)