Encontrados 346 resultados para: Judíos Exiliados
porque le parecía que, tomándolo prisionero, ocasionaba un gran perjuicio a los judíos. (II Macabeos 14, 40)
Los judíos que iban con él por la fuerza, le dijeron: "No los mates tan despiadada y cruelmente; respeta más bien el día que ha sido santificado especialmente por Aquel que todo lo ve". (II Macabeos 15, 2)
Él había visto lo siguiente: Onías, el que había sido Sumo Sacerdote, hombre cabal, de trato modesto, de carácter afable, de hablar mesurado, ejercitado desde niño en todas las prácticas virtuosas, oraba con los brazos extendidos por toda la comunidad de los judíos. (II Macabeos 15, 12)
y la entregué a Baruc, hijo de Nerías, hijo de Maasías, en presencia de Janamel, el hijo de mi tío, en presencia de los testigos que habían firmado la escritura de la compra, y en presencia de todos los judíos que estaban en el patio de la guardia. (Jeremías 32, 12)
El rey Sedecías dijo a Jeremías: "Estoy preocupado por los judíos que se pasaron al enemigo; temo que los caldeos me entreguen en sus manos, y ellos me traten desconsideradamente". (Jeremías 38, 19)
También los judíos que estaban en Moab, entre los amonitas y en Edóm, y los que estaban en todos los demás países, oyeron que el rey de Babilonia había dejado un resto de Judá y le había puesto como gobernador a Godolías, hijo de Ajicám, hijo de Safán. (Jeremías 40, 11)
Todos esos judíos volvieron de los lugares adonde habían sido expulsados; y una vez llegados al país de Judá, junto a Godolías, en Mispá, recogieron vino y frutos en gran cantidad. (Jeremías 40, 12)
Entonces Iojanán, hijo de Caréaj, dijo en secreto a Godolías, en Mispá: "Déjame que vaya a matar a Ismael, hijo de Natanías, sin que nadie se entere. ¿Por qué va a atentar contra tu vida? ¿Por qué van a ser dispersados todos los judíos que se han reunido junto a ti, y por qué va a perecer todo el resto de Judá?". (Jeremías 40, 15)
Ismael mató también a todos los judíos que estaban con Godolías en Mispá, y a los guerreros caldeos que se encontraban allí. (Jeremías 41, 3)
Toma en tus manos unas piedras grandes, y húndelas, a la vista de algunos judíos, en el cemento del piso de ladrillos que está a la entrada de la casa del Faraón, en Tafnis. (Jeremías 43, 9)
Palabra que llegó a Jeremías para todos los judíos que habitaban en Egipto, los que habitaban en Migdol, en Tafnis, en Nof y en el distrito de Patrós: (Jeremías 44, 1)
Este es el número de la población deportada por Nabucodonosor: en el séptimo año, 3.023 judíos; (Jeremías 52, 28)