Mosaico decorativo

Encontrados 346 resultados para: Judíos Exiliados

  • La carta escrita por Lisias a los judíos decía lo siguiente: "Lisias saluda a la comunidad de los judíos. (II Macabeos 11, 16)

  • Y como hemos sabido que los judíos no quieren adoptar las costumbres helénicas promovidas por nuestro padre, sino que prefieren seguir sus propias costumbres y piden que se les permita vivir conforme a sus leyes, (II Macabeos 11, 24)

  • Esta es la carta del rey al pueblo: "El rey Antíoco saluda al Consejo de los ancianos y a todos los judíos. (II Macabeos 11, 27)

  • Los judíos podrán gobernarse según sus leyes, como lo hacían antes, especialmente en lo que se refiere a los alimentos, y ninguno de ellos será molestado para nada a causa de las faltas cometidas por ignorancia. (II Macabeos 11, 31)

  • También los romanos enviaron a los judíos la siguiente carta: "Quinto Memio y Tito Manio, legados de los romanos, saludan al pueblo de los judíos. (II Macabeos 11, 34)

  • Concluidas las negociaciones, Lisias volvió adonde estaba el rey, mientras los judíos se dedicaban a los trabajos del campo. (II Macabeos 12, 1)

  • Algunos habitantes de Jope, por su parte, perpetraron un enorme crimen. En efecto, invitaron a los judíos que vivían con ellos a subir con sus mujeres e hijos a unas embarcaciones que habían equipado, disimulando las malas intenciones que tenían contra ellos. (II Macabeos 12, 3)

  • Como se trataba de una decisión unánime de toda la ciudad, los judíos aceptaron la invitación, porque deseaban vivir en paz y no tenían ninguna sospecha. Pero una vez que estuvieron en alta mar, los tiraron al agua: así murieron alrededor de doscientos. (II Macabeos 12, 4)

  • Informado, entre tanto, de que los de Iamnia maquinaban hacer algo parecido con los judíos que vivían allí, (II Macabeos 12, 8)

  • Luego se alejaron de allí ciento cincuenta kilómetros y llegaron a Járaca, donde vivían los judíos llamados tubienos. (II Macabeos 12, 17)

  • Después de invocar al Soberano que aplasta con su poder las fuerzas de los enemigos, los judíos se apoderaron de la ciudad y mataron allí a unas veinticinco mil personas. (II Macabeos 12, 28)

  • Pero los judíos que vivían allí les atestiguaron que los habitantes de la ciudad los habían tratado con benevolencia y les habían brindado una buena acogida en momentos de adversidad. (II Macabeos 12, 30)


"Jesus vê, conhece e pesa todas as suas ações." São Padre Pio de Pietrelcina