Encontrados 68 resultados para: Hebrón

  • Entonces Abrám trasladó su campamento y fue a establecerse junto al encinar de Mamré, que está en Hebrón. Allí erigió un altar al Señor. (Génesis 13, 18)

  • y murió en Quiriat Arbá -actualmente Hebrón- en la tierra de Canaán. Abraham estuvo de duelo por Sara y lloró su muerte. (Génesis 23, 2)

  • Jacob llegó a la casa de su padre Isaac, en Mamré, en Quiriat Arbá -la actual Hebrón- donde también había residido Abraham. (Génesis 35, 27)

  • Su padre añadió: "Ve a ver cómo les va a tus hermanos y al rebaño, y tráeme noticias". Y lo envió desde el valle de Hebrón. Cuando José llegó a Siquém, (Génesis 37, 14)

  • Los hijos de Quehat fueron Amrám, Isar, Hebrón y Uziel. Quehat vivió ciento treinta y tres años. (Exodo 6, 18)

  • los hijos de Quehat, por clanes, eran Amrám, Ishar, Hebrón y Oziel; (Números 3, 19)

  • Subieron por el Négueb y llegaron a Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesai y Talmai, descendientes de Anac -Hebrón había sido fundada siete años antes que Tanis de Egipto- . (Números 13, 22)

  • Entonces Adonisedec, rey de Jerusalén, hizo llegar a Hohán, rey de Hebrón, a Pirán, rey de Iarmut, a Iafia, rey de Laquís, y a Debir, rey de Eglón, el siguiente mensaje: (Josué 10, 3)

  • Una vez reunidos, los cinco reyes amorreos -los reyes de Jerusalén, de Hebrón, de Iarmut, de Laquís y de Eglón- marcharon con sus tropas, acamparon frente a Gabaón, y se dispusieron a atacarla. (Josué 10, 5)

  • Así lo hicieron: sacaron de la caverna a los cinco reyes -los reyes de Jerusalén, de Hebrón, de Iarmut, de Laquís y de Eglón- (Josué 10, 23)

  • Después Josué, con todo Israel, subió de Eglón a Hebrón. La atacaron, (Josué 10, 36)

  • y se apoderó de la ciudad, de su rey y de todas sus otras ciudades. Los israelitas los pasaron al filo de la espada, y consagraron al exterminio a todos los seres vivientes que había en la ciudad, sin dejar a nadie con vida. Josué trató a Debir como había tratado a Hebrón y a su rey, y como había tratado a Libná y a su rey. (Josué 10, 39)


“O Senhor nos dá tantas graças e nós pensamos que tocamos o céu com um dedo. Não sabemos, no entanto, que para crescer precisamos de pão duro, das cruzes, das humilhações, das provações e das contradições.” São Padre Pio de Pietrelcina