Mosaico decorativo

Encontrados 2315 resultados para: Dor

  • Eliseo le dijo: "¿Qué puedo hacer por ti? Dime qué tienes en tu casa". Ella le respondió: "Tu servidora no tiene en su casa nada más que un frasco de aceite". (II Reyes 4, 2)

  • Después dijo a Guejazí, su servidor: "Llama a esa buena sunamita". El servidor la llamó, y ella se presentó ante él. (II Reyes 4, 12)

  • y Eliseo le dijo: "El año próximo, para esta misma época, tendrás un hijo en tus brazos". Ella exclamó: "No, señor, por favor; tú eres un hombre de Dios, no engañes a tu servidora". (II Reyes 4, 16)

  • El niño creció. Y un día en que había ido a ver a su padre, que estaba con los segadores, (II Reyes 4, 18)

  • le dijo: "¡Ay, mi cabeza! ¡Ay, mi cabeza!". El padre dijo al servidor: "Llévaselo a su madre". (II Reyes 4, 19)

  • Después mandó llamar a su marido y le dijo: "Envíame, por favor, a uno de los servidores con un asna; voy corriendo a ver al hombre de Dios, y en seguida vuelvo". (II Reyes 4, 22)

  • Luego hizo ensillar el asna y dijo a su servidor: "Toma la rienda y camina. No me detengas por el camino, a no ser que yo te lo diga". (II Reyes 4, 24)

  • Así partió y llegó adonde estaba el hombre de Dios, en el monte Carmelo. Cuando el hombre de Dios la divisó a lo lejos, dijo a Guejazí, su servidor: "Ahí viene nuestra sunamita. (II Reyes 4, 25)

  • Eliseo volvió a Guilgal, cuando el hambre se hacía sentir en la región. Mientras la comunidad de profetas estaba sentada delante de él, dijo a su servidor: "Coloca sobre el fuego la olla grande y prepara un caldo para la comunidad de profetas". (II Reyes 4, 38)

  • Pero su servidor respondió: "¿Cómo voy a servir esto a cien personas?". "Dáselo a la gente para que coman, replicó él, porque así habla el Señor: Comerán y sobrará". (II Reyes 4, 43)

  • El servidor se lo sirvió; todos comieron y sobró, conforme a la palabra del Señor. (II Reyes 4, 44)

  • y presentó al rey de Israel la carta que decía: "Al mismo tiempo que te llega esta carta, te envío a Naamán, mi servidor, para que lo libres de su enfermedad". (II Reyes 5, 6)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos." São Padre Pio de Pietrelcina