Mosaico decorativo

Encontrados 865 resultados para: Rey David

  • Su cuerpo fue traído de allí en un carro, y lo sepultaron en Jerusalén con sus padres, en la ciudad de David. (2 Reyes 14, 20)

  • Cuando murió Azarías, lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David, y su hijo Jotam le sucedió. (2 Reyes 15, 7)

  • Cuando murió Jotam, lo sepultaron con sus padres en la ciudad de su antepasado David y su hijo Ajaz le sucedió. (2 Reyes 15, 38)

  • Tenía Ajaz veinte años cuando empezó a reinar y reinó durante dieciséis años en Jerusalén. No hizo lo que agradaba a Yavé, su Dios, como lo había hecho su padre David. (2 Reyes 16, 2)

  • Cuando murió Ajaz, lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David, y su hijo Ezequías le sucedió. (2 Reyes 16, 20)

  • Lo que es Israel, cuando se separó del reino de David y eligió por rey a Jeroboam, hijo de Nabat, éste apartó de Yavé a su pueblo y les hizo cometer un gran pecado. (2 Reyes 17, 21)

  • Hizo lo que es recto a los ojos de Yavé, imitando a David, su antepasado. (2 Reyes 18, 3)

  • Así dice Yavé: «Protegeré esta ciudad y la salvaré para defender mi honor, y por fidelidad a mi siervo David.» (2 Reyes 19, 34)

  • «Vuelve y dile a Ezequías, jefe de mi pueblo: Esto dice Yavé, Dios de tu padre David: He oído tu súplica y he visto tus lágrimas; te doy la salud. En tres días más, subirás a la Casa de Yavé. (2 Reyes 20, 5)

  • Yo te voy a dar quince años más de vida; además te libraré del poder del rey de los asirios, a ti y a esta ciudad, a la que amparo para defender mi honor y por fidelidad a mi siervo David.» Isaías dijo: «Tomen una masa de higos.» (2 Reyes 20, 6)

  • Incluso colocó el tronco sagrado de la diosa Aserá en la Casa de Yavé, a pesar de que Yavé había dicho a David y a Salomón, su hijo: «En esta Casa mía, en Jerusalén, que elegí de entre todas las tribus de Israel, pondré mi Nombre para siempre. (2 Reyes 21, 7)

  • El hizo en todo lo que es recto a los ojos de Yavé, y siguió las huellas de David, su padre, sin desviarse para ningún lado. (2 Reyes 22, 2)


"O verdadeiro servo de Deus é aquele que usa a caridade para com seu próximo, que está decidido a fazer a vontade de Deus a todo custo, que vive em profunda humildade e simplicidade". São Padre Pio de Pietrelcina