Encontrados 469 resultados para: Ciudades
Dijo a Judá: «Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de murallas, torres, puertas y barras, mientras el país esté a nuestra disposición; pues hemos buscado a Yavé, nuestro Dios, y por haberlo buscado, él nos ha dado paz por todas partes.» (2 Crónicas 14, 6)
Se apoderaron de todas las ciudades, alrededor de Guerar, pues el terror de Yavé pesaba sobre ellos y saquearon las ciudades, pues había en ellas gran botín. (2 Crónicas 14, 13)
Al oír Asá estas palabras y esta profecía cobró ánimo e hizo desaparecer los ídolos abominables de todo el país de Judá y Benjamín y de las ciudades que había conquistado en los cerros de Efraím, y restauró el altar de Yavé que estaba delante de la Casa. (2 Crónicas 15, 8)
Ben-Hadad escuchó al rey Asá y envió a los jefes de su ejército contra las ciudades de Israel; conquistó Iyón, Dan, Abel-Maim y todos los depósitos de las ciudades situadas en Neftalí. (2 Crónicas 16, 4)
Puso guarniciones en todas las ciudades amuralladas de Judá, gobernadores en todo el país de Judá y en las ciudades de Efraím que Asá, su padre, había conquistado. (2 Crónicas 17, 2)
El año tercero de su reinado envió a sus oficiales Ben-Jail, Abdías, Zacarías, Natanael y Miqueas para que enseñasen en las ciudades de Judá, (2 Crónicas 17, 7)
Enseñaron, pues, en Judá, llevando consigo el libro de la Ley de Yavé. Recorrieron todas las ciudades de Judá enseñando al pueblo. (2 Crónicas 17, 9)
Así Josafat iba haciéndose cada vez más poderoso y edificó en Judá castillos y ciudades de almacenamiento. (2 Crónicas 17, 12)
Josafat tenía mucha mano de obra en las ciudades de Judá, y tuvo una guarnición de guerreros escogidos en Jerusalén. (2 Crónicas 17, 13)
Estos eran los que estaban al servicio del rey, sin contar los que había puesto de guarnición en las ciudades amuralladas por todo el país de Judá. (2 Crónicas 17, 19)
Estableció jueces en todo el país, en todas y cada una de las ciudades amuralladas de Judá, (2 Crónicas 19, 5)
En todo pleito que les llegue de parte de sus hermanos que habitan en sus ciudades, ya sean causas de sangre o cuestiones de la Ley, de los mandamientos, decretos y sentencias, tienen que instruirlos, a fin de que no pequen contra Yavé. De otro modo, Yavé se enojaría contra ustedes y contra sus hermanos. (2 Crónicas 19, 10)