Encontrados 943 resultados para: Ciudad Fortificada
Mediante visiones divinas, me condujo al país de Israel y me depositó en una montaña muy alta. En la ladera me pareció ver las construcciones de una ciudad. (Ezequiel 40, 2)
Esa visión era semejante a la que había tenido cuando Yavé llegó para destruir la ciudad; también era parecida a la visión que había tenido a orillas del río Quebar; me tiré de bruces al suelo. (Ezequiel 43, 3)
Reservarán un terreno de cinco mil codos por veinticinco mil, junto al dominio del Templo: será propiedad de la ciudad y será de toda la casa de Israel. (Ezequiel 45, 6)
El príncipe recibirá un territorio tanto al lado del dominio reservado al Templo como al lado de la propiedad de la ciudad: al este hasta la frontera oriental, y al oeste hasta el mar. Tendrá pues la misma longitud que las partes reservadas a cada tribu. (Ezequiel 45, 7)
La superficie que resta, de cinco mil codos de ancho por veinticinco mil de largo, será un territorio profano para la ciudad, para viviendas y para que pasten los animales; la ciudad quedará en el medio. (Ezequiel 48, 15)
Al norte, los campos para pastar de la ciudad se extenderán doscientos cincuenta codos al este y doscientos cincuenta al oeste. (Ezequiel 48, 17)
A lo largo de la parte consagrada se ubicará una franja de terreno de diez mil codos de largo al este y diez mil al oeste; los ingresos de ese terreno servirán para alimentar a los trabajadores de la ciudad. (Ezequiel 48, 18)
Los trabajadores de la ciudad serán elegidos de entre todas las tribus de Israel y cultivarán ese terreno. (Ezequiel 48, 19)
En total, el lote que se saque de la herencia de Israel será de veinticinco mil codos por veinticinco mil. En su centro se reservará un espacio para construir la ciudad. (Ezequiel 48, 20)
El príncipe recibirá lo que queda al este y al oeste, tanto de la parte consagrada como de la propiedad de la ciudad, en esa franja de veinticinco mil codos de largo que va desde la frontera este a la frontera oeste; la porción del príncipe será paralela a los demás lotes, y en el medio estará el dominio sagrado con el santuario de la Casa. (Ezequiel 48, 21)
Así pues, el príncipe recibirá su terreno a continuación del de los levitas y del de la ciudad, entre el territorio de Judá y él de Benjamín. (Ezequiel 48, 22)
Estas son las salidas de la ciudad: El lado norte tendrá cuatro mil quinientos codos. (Ezequiel 48, 30)