Mosaico decorativo

Znaleziono 1969 Wyniki dla: Victoria De Israel

  • Oíd la palabra de Yahveh, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel. (Jeremías 2, 4)

  • ¿Es un esclavo Israel, o nació siervo? Pues ¿cómo es que ha servido de botín? (Jeremías 2, 14)

  • Cual se avergüenza el ladrón cuando es sorprendido, así se ha avergonzado la casa de Israel: ellos, sus reyes, sus jefes, sus sacerdotes y sus profetas, (Jeremías 2, 26)

  • ¡Vaya generación la vuestra!; atended a la palabra de Yahveh: ¿Fui yo un desierto para Israel o una tierra malhadada? ¿Por qué, entonces, dice mi pueblo: «¡Bajemos! No vendremos más a ti.»? (Jeremías 2, 31)

  • Yahveh me dijo en tiempos del rey Josías: ¿Has visto lo que hizo Israel, la apóstata? Andaba ella sobre cualquier monte elevado y bajo cualquier árbol frondoso, fornicando allí. (Jeremías 3, 6)

  • vio que a causa de todas las fornicaciones de Israel, la apóstata, yo la había despedido dándole su carta de divorcio; pero no hizo caso su hermana Judá, la pérfida, sino que fue y fornicó también ella, (Jeremías 3, 8)

  • Y me dijo Yahveh: Más justa se ha manifestado Israel, la apóstata, que Judá, la pérfida. (Jeremías 3, 11)

  • Anda y pregona estas palabras al Norte y di: Vuelve, Israel apóstata, - oráculo de Yahveh -; no estará airado mi semblante contra vosotros, porque piadoso soy - oráculo de Yahveh - no guardo rencor para siempre. (Jeremías 3, 12)

  • En aquellos días, andará la casa de Judá al par de Israel, y vendrán juntos desde tierras del norte a la tierra que di en herencia a vuestros padres. (Jeremías 3, 18)

  • Pues bien, como engaña una mujer a su compañero, así me ha engañado la casa de Israel, oráculo de Yahveh. (Jeremías 3, 20)

  • Voces sobre los calveros se oían: rogativas llorosas de los hijos de Israel, porque torcieron su camino, olvidaron a su Dios Yahveh. (Jeremías 3, 21)

  • ¡Luego eran mentira los altos, la barahúnda de los montes! ¡Luego por Yahveh, nuestro Dios, se salva Israel! (Jeremías 3, 23)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina