Znaleziono 1919 Wyniki dla: San
a tus hijos, en cambio, ni dientes de serpientes venenosas los vencieron, pues vino tu misericordia en su socorro y los sanó. (Sabiduría 16, 10)
Ni los curó hierba ni emplasto alguno, sino tu palabra, Señor, que todo lo sana. (Sabiduría 16, 12)
Imaginaban los impíos que podrían oprimir a una nación santa; y se encontraron prisioneros de tinieblas, en larga noche trabados, recluidos en sus casas, desterrados de la Providencia eterna. (Sabiduría 17, 2)
Entre tanto para tus santos había una grandísima luz. Los egipcios, que oían su voz aunque no distinguían su figura, les proclamaban dichosos por no haber padecido ellos también; (Sabiduría 18, 1)
Por haber decretado matar a los niños de los santos, salvándose de los hijos expuestos uno tan sólo, les arrebataste en castigo la multitud de sus hijos y a ellos, a una, les hiciste perecer bajo la violencia de las aguas. (Sabiduría 18, 5)
Los santos hijos de los buenos ofrecieron sacrificios en secreto y establecieron unánimes esta ley divina: que los santos correrían en común las mismas aventuras y riesgos; y, previamente, cantaron ya los himnos de los Padres. (Sabiduría 18, 9)
No te ensañes con el corazón exasperado, no hagas esperar la dádiva al mendigo. (Eclesiástico 4, 3)
Los que la sirven, rinden culto al Santo, a los que la aman, los ama el Señor. (Eclesiástico 4, 14)
Humilla hondamente tu alma, que el castigo del impío es fuego y gusanos. (Eclesiástico 7, 17)
Teme al Señor y honra el sacerdote, dale su porción como te está prescrito: primicias, sacrificios de reparación, pierna de las ofrendas, oblación de santidad y primicias de las cosas sagradas. (Eclesiástico 7, 31)
Con el colérico no entres en pelea, ni te adentres con él en el desierto, porque a sus ojos nada es la sangre, y donde no haya quien te auxilie se echará sobre ti. (Eclesiástico 8, 16)
Y cuando un hombre muere, recibe como herencia reptiles, fieras y gusanos. (Eclesiástico 10, 11)