Mosaico decorativo

Znaleziono 1232 Wyniki dla: Saúl Intenta Matar A David

  • Díjole David: «¿Podrías guiarme hacia esa banda?» Respondió: «Júrame por Dios que no me matarás y que no me entregarás en manos de mi dueño, y te guiaré hacia esa banda.» (I Samuel 30, 15)

  • David los batió desde el alba al anochecer; sólo se salvaron de entre ellos cuatrocientos jóvenes que montaron en camellos y huyeron. (I Samuel 30, 17)

  • Salvó David todo lo que los amalecitas habían capturado. También rescató David a sus dos mujeres. (I Samuel 30, 18)

  • Nada les faltó, ni pequeño ni grande, ni el botín, ni sus hijos, ni sus hijas, ni nada de cuanto les habían capturado. David se llevó todo. (I Samuel 30, 19)

  • Tomaron todo el ganado mayor y menor y lo condujeron ante él diciendo: «Este es el botín de David.» (I Samuel 30, 20)

  • Llegó David donde los doscientos hombres que, demasiado fatigados para seguirle, se habían quedado en el torrente Besor. Salieron al encuentro de David y de la gente que venía con él; se acercaron David y la tropa y les saludaron. (I Samuel 30, 21)

  • Pero todos los perversos y malvados de entre los hombres que habían ido con David, contestaron: «A los que no han ido con nosotros no se les dará el botín que hemos salvado, sino sólo su mujer y sus hijos; que lo tomen y se vayan.» (I Samuel 30, 22)

  • David dijo: «No hagáis esto con lo que Yahveh nos ha concedido. Nos ha guardado y ha entregado en nuestras manos a esa banda que vino contra nosotros. (I Samuel 30, 23)

  • Llegó David a Siquelag y envió parte del botín a los ancianos de Judá, según sus ciudades, diciendo: «Aquí tenéis un presente del botín tomado a los enemigos de Yahveh», (I Samuel 30, 26)

  • a los de Hebrón y a todos los lugares por donde anduvo David con su gente. (I Samuel 30, 31)

  • Apretaron de cerca los filisteos a Saúl y a sus hijos y mataron los filisteos a Jonatán, Abinadab y Malki Súa, hijos de Saúl. (I Samuel 31, 2)

  • El peso de la batalla cargó sobre Saúl. Los arqueros tiron sobre él y fue herido por ellos. (I Samuel 31, 3)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina