Znaleziono 18691 Wyniki dla: No
Al cabo de cuarenta días, abrió Noé la ventana que había hecho en el arca, (Génesis 8, 6)
La paloma, no hallando donde posar el pie, tornó donde él, al arca, porque aún había agua sobre la superficie de la tierra; y alargando él su mano, la asió y metióla consigo en el arca. (Génesis 8, 9)
La paloma vino al atardecer, y he aquí que traía en el pico un ramo verde de olivo, por donde conoció Noé que habián disminuido las aguas de encima de la tierra. (Génesis 8, 11)
Aún esperó otros siete días y soltó la paloma, que ya no volvió donde él. (Génesis 8, 12)
El año 601 de la vida de Noé, el día primero del primer mes, se secaron las aguas de encima de la tierra. Noé retiró la cubierta del arca, miró y he aquí que estaba seca la superficie del suelo. (Génesis 8, 13)
Habló entonces Dios a Noé en estos términos: (Génesis 8, 15)
Salió, pues, Noé, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. (Génesis 8, 18)
Noé construyó un altar a Yahveh, y tomanda de todos las animales puros y de todas las aves puras, ofreció holocaustos en el altar. (Génesis 8, 20)
Al aspirar Yahveh el calmante aroma, dijo en su corazón: «Nunca más volveré al maldecir el suelo por causa del hombre, porque las trazas del corazón humano son malas desde su niñez, ni volveré a herir a todo ser viviente como lo he hecho. (Génesis 8, 21)
«Mientras dure la tierra, sementera y siega, frío y calor, verano e invierno, día y noche, no cesarán.» (Génesis 8, 22)
Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra. (Génesis 9, 1)
y yo os prometo reclamar vuestra propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: a todos y a cada uno reclamaré el alma humana. (Génesis 9, 5)