Mosaico decorativo

Znaleziono 5471 Wyniki dla: Morte Para O Pecado

  • De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención, (I Corintios 1, 30)

  • para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios. (I Corintios 2, 5)

  • sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, (I Corintios 2, 7)

  • Más bien, como dice la Escritura, anunciamos: lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman. (I Corintios 2, 9)

  • Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado, (I Corintios 2, 12)

  • El hombre naturalmente no capta las cosas del Espíritu de Dios; son necedad para él. Y no las puede conocer pues sólo espiritualmente pueden ser juzgadas. (I Corintios 2, 14)

  • Porque ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. (I Corintios 2, 16)

  • ¡Nadie se engañe! Si alguno entre vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio, para llegar a ser sabio; (I Corintios 3, 18)

  • En esto, hermanos, me he puesto como ejemplo a mí y a Apolo, en orden a vosotros; para que aprendáis de nosotros aquello de «No propasarse de lo que está escrito» y para que nadie se engría en favor de uno contra otro. (I Corintios 4, 6)

  • ¡Ya estáis hartos! ¡Ya sois ricos! ¡Os habéis hecho reyes sin nosotros! ¡Y ojalá reinaseis, para que también nosotros reináramos con vosotros! (I Corintios 4, 8)

  • Porque pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha asignado el último lugar, como condenados a muerte, puestos a modo de espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres. (I Corintios 4, 9)

  • No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos. (I Corintios 4, 14)


"Rezai e continuai a rezar para não ficardes entorpecidos". São Padre Pio de Pietrelcina