Znaleziono 813 Wyniki dla: Mir
y le dijeron: «Mira, tú te has hecho viejo y tus hijos no siguen tu camino. Pues bien, ponnos un rey para que nos juzgue, como todas las naciones.» (I Samuel 8, 5)
Cuando se dejaron ver de la avanzadilla de los filisteos, éstos dijeron: «Mirad los hebreos que salen de los escondrijos donde se habían metido.» (I Samuel 14, 11)
Pero Yahveh dijo a Samuel: «No mires su apariencia ni su gran estatura, pues yo le he descartado. La mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero Yahveh mira el corazón.» (I Samuel 16, 7)
Dijéronle, pues, los servidores de Saúl: «Mira, un espíritu malo de Dios te aterroriza; (I Samuel 16, 15)
Las mujeres, danzando, cantaban a coro: «Saúl mató sus millares y David sus miríadas. (I Samuel 18, 7)
Irritóse mucho Saúl y le disgustó el suceso, pues decía: «Dan miríadas a David y a mí millares; sólo le falta ser rey.» (I Samuel 18, 8)
Y desde aquel día en adelante miraba Saúl a David con ojos de envidia. (I Samuel 18, 9)
Ordenó Saúl a sus servidores: «Insinuad a David: Mira que el rey te estima; también te estiman todos sus servidores; procura ser yerno del rey.» (I Samuel 18, 22)
Avisaron a Saúl: «Mira, David está en las celdas de Ramá.» (I Samuel 19, 19)
Dijo David a Jonatán: «Mira, mañana es el novilunio; yo tendría que sentarme con el rey a comer, pero tú me dejarás marchar y me esconderé en el campo hasta la noche. (I Samuel 20, 5)
Jonatán le dijo: «Mañana es novilunio y se notará tu ausencia, porque mirarán tu asiento. (I Samuel 20, 18)
Cuanto a la palabra que tú y yo tenemos hablada, mira, Yahveh está entre los dos para siempre.» (I Samuel 20, 23)