Mosaico decorativo

Znaleziono 1687 Wyniki dla: Guerra Contra Moab

  • Yojanán, hijo de Caréaj, y todos los jefes de las fuerzas que le acompañaban recogieron de Mispá a todo el resto de la gente que Ismael, hijo de Netanías, había hecho prisionera después que hubo matado a Godolías, hijo de Ajicam - hombres, gente de guerra, mujeres, niños y eunucos -, a los cuales hizo volver de Gabaón. (Jeremías 41, 16)

  • diciendo: "No, sino que al país de Egipto iremos, donde no veamos guerra, ni oigamos toque de cuerno, ni tengamos hambre de pan, y allí nos quedaremos"; (Jeremías 42, 14)

  • Porque así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Como se vertió mi ira y mi cólera sobre los habitantes de Jerusalén, así se verterá mi cólera contra vosotros como entréis en Egipto, y seréis tema de imprecación y asombro, de maldición y oprobio, y no veréis más este lugar. (Jeremías 42, 18)

  • Sino que Baruc, hijo de Neriyías, te azuza contra nosotros con objeto de ponernos en manos de los caldeos para que nos hagan morir y nos deporten a Babilonia. (Jeremías 43, 3)

  • y porque ofrecisteis incienso y pecasteis contra Yahveh y desoísteis la voz de Yahveh, y no os condujistéis según su Ley, sus preceptos y sus estatutos, pronunció contra vosotros esta calamidad, como sucede hoy día?» (Jeremías 44, 23)

  • Han oído las naciones tu deshonra, y tu alarido llenó la tierra, porque valiente contra valiente tropezaron, a una cayeron entrambos. (Jeremías 46, 12)

  • Sobre Moab. Así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: ¡Ay de Nebo, porque ha sido saqueada! Está confusa, ha sido tomada Quiryatáyim. Está confusa la acrópolis y anonadada. (Jeremías 48, 1)

  • Ya no existe la prez de Moab. En Jesbón han planeado su ruina: «Vamos y borrémosla de entre las naciones.» También a ti, Madmén, se te hará callar. La espada te va a la zaga. (Jeremías 48, 2)

  • Quebrantada fue Moab. Hácense oír los gritos de sus pequeños. (Jeremías 48, 4)

  • Dad alas, a Moab, porque ha de salir volando, y sus ciudades se volverán desolación sin nadie que las habite. (Jeremías 48, 9)

  • Tranquilo estaba Moab desde su mocedad, y quieto se estaba en sus atalayas. Nunca fue trasegado, ni al destierro marchó. Por eso le duraba su gusto, y su sabor no se picó. (Jeremías 48, 11)

  • Se avergonzará Moab de Kemós, como se avergonzó la casa de Israel de Betel, en el que confiaba. (Jeremías 48, 13)


"Seja perseverante nas orações e nas santas leituras." São Padre Pio de Pietrelcina