Znaleziono 1926 Wyniki dla: San
las vestiduras litúrgicas para oficiar en el Santuario, a saber, las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las que usarán sus hijos para las funciones sacerdotales. (Exodo 39, 41)
Ungirás asimismo el altar de los holocaustos con todos sus utensilios. Así consagrarás el altar, y este será una cosa santísima. (Exodo 40, 10)
Para ello, Moisés asentó sus bases, colocó sus bastidores, dispuso sus travesaños y levantó sus columnas. (Exodo 40, 18)
Luego inmolará el novillo en la presencia del Señor, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, ofrecerán la sangre y la derramarán sobre todos los costados del altar que está a la entrada de la Carpa del Encuentro. (Levítico 1, 5)
Lo inmolará en la presencia del Señor, sobre el lado del altar que da hacia el norte, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán con su sangre todos los costados del altar. (Levítico 1, 11)
El sacerdote depositará la ofrenda sobre el altar y le arrancará la cabeza. Luego hará arder la cabeza sobre el altar y escurrirá la sangre de la víctima por la pared del mismo. (Levítico 1, 15)
El resto de la oblación será para Aarón y sus hijos, como una porción santísima de las ofrendas que se queman para el Señor. (Levítico 2, 3)
El resto de la oblación será para Aarón y sus hijos, como un porción santísima de las ofrendas que se queman para el Señor. (Levítico 2, 10)
Impondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, la inmolará a la entrada de la Carpa del Encuentro, y luego los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán con su sangre todos los costados del altar. (Levítico 3, 2)
impondrá su mano sobre la cabeza del animal ofrecido, y lo inmolará delante de la Carpa del Encuentro. Luego los hijos de Aarón rociarán con su sangre todos los costados del altar. (Levítico 3, 8)
impondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y la inmolará delante de la Carpa del Encuentro. Los hijos de Aarón rociarán con su sangre todos los costados del altar. (Levítico 3, 13)
Este es un decreto irrevocable a lo largo de las generaciones, en cualquier parte donde ustedes vivan: no deberán comer grasa ni sangre. (Levítico 3, 17)