Znaleziono 1973 Wyniki dla: Oso
"El rey Demetrio saluda a la nación de los judíos. Nos hemos enterado con satisfacción de que ustedes han observado los pactos hechos con nosotros y han perseverado en nuestra amistad, sin pasarse al enemigo. (I Macabeos 10, 26)
Continúen guardándonos la misma fidelidad y nosotros los recompensaremos a cambio de la colaboración que nos prestan. (I Macabeos 10, 27)
Establezcamos ahora vínculos de amistad entre nosotros: dame a tu hija por esposa, y yo seré tu yerno, y a ti y a ella les haré regalos dignos de ti". (I Macabeos 10, 54)
Este fue a Tolemaida con gran pompa; allí se entrevistó con los dos reyes y los obsequió con plata y oro, ofreciendo además numerosos presentes a sus Amigos. De esa manera se ganó el favor de ellos. (I Macabeos 10, 60)
Demetrio designó general a Apolonio, el gobernador de la Celesiria, y este reclutó un numeroso ejército y acampó en Iamnia, enviando a decir al Sumo Sacerdote Jonatán: (I Macabeos 10, 69)
"Tú eres el único que te rebelas contra nosotros, y a causa de ti, yo soy objeto de burla y de desprecio. ¿Por qué usas de tu autoridad contra nosotros en las montañas? (I Macabeos 10, 70)
Si realmente confías en tus tropas, baja ahora a medirte con nosotros en la llanura, porque yo cuento con las tropas de las ciudades. (I Macabeos 10, 71)
El rey de Egipto reunió un ejército tan numeroso como la arena que hay a orillas del mar y una gran flota, porque pretendía apoderarse con astucia del reino de Alejandro y unirlo al suyo. (I Macabeos 11, 1)
A tal efecto, Tolomeo mandó una embajada al rey Demetrio, con este mensaje: "Hagamos una alianza entre nosotros. Yo te daré a mi hija, la que ahora tiene Alejandro, y tú serás rey en el reino de tu padre. (I Macabeos 11, 9)
Apenas se enteró, salió a combatirlo, pero Tolomeo se movilizó con un poderoso ejército y lo derrotó. (I Macabeos 11, 15)
Por sus buenos sentimientos hacia nosotros, hemos decidido favorecer al Pueblo judío, que es Amigo nuestro y respeta nuestros derechos. (I Macabeos 11, 33)
Después incendiaron la ciudad y recogieron ese mismo día un cuantioso botín, salvando así al rey. (I Macabeos 11, 48)