Mosaico decorativo

Znaleziono 1785 Wyniki dla: Mal

  • Pero podrán comer, entre los animales de esta clase, todos aquellos que tienen más largas las patas de atrás, y por eso pueden saltar sobre el suelo, (Levítico 11, 21)

  • A causa de estos animales, ustedes podrán incurrir en impureza. El que toque sus cadáveres, será impuro hasta la tarde. (Levítico 11, 24)

  • Asimismo, todos los animales que no tengan las pezuñas partidas y que no sean rumiantes, serán impuros para ustedes. El que los toque será impuro. (Levítico 11, 26)

  • Entre los animales pequeños que caminan arrastrándose por el suelo, serán impuros para ustedes los siguientes: el topo, el ratón y las diversas especies de lagartos; (Levítico 11, 29)

  • las diferentes clases de lagartijas, la salamandra y el camaleón. (Levítico 11, 30)

  • Ustedes deberán considerar impuros a todos estos animales pequeños. El que toque sus cadáveres, será impuro hasta la tarde. (Levítico 11, 31)

  • Si muere un animal que ustedes pueden comer, el que toque el cadáver será impuro hasta la tarde. (Levítico 11, 39)

  • Todos los animales que se arrastran por el suelo son una cosa inmunda: no está permitido comerlos. (Levítico 11, 41)

  • Por lo tanto, ustedes no comerán ningún reptil que se arrastra sobre su vientre, ningún insecto que camina sobre cuatro patas o que tiene muchas patas, y ningún otro animal que se arrastra sobre el suelo, porque son algo inmundo. (Levítico 11, 42)

  • No se contaminen ustedes mismos a causa de esos animales. No incurran en impureza a causa de ellos, para no quedar contaminados. (Levítico 11, 43)

  • Porque yo soy el Señor, su Dios, y ustedes tienen que santificarse y ser santos, porque yo soy santo. No incurran en impureza a causa de esos animales que se arrastran por el suelo. (Levítico 11, 44)

  • Estas son las instrucciones acerca de los animales, de las aves, de todos los seres vivientes que se mueven en las aguas, y de todos los demás animales que se arrastran por el suelo. (Levítico 11, 46)


"Que Jesus reine sempre soberano no seu coração." São Padre Pio de Pietrelcina