Znaleziono 3062 Wyniki dla: Fé
¡A nosotros, Señor, la vergüenza reflejada en el rostro, y también a nuestros reyes, a nuestros jefes y a nuestros padres, porque hemos pecado contra ti! (Daniel 9, 8)
Nosotros no hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios, para seguir sus leyes, que él puso delante de nosotros por medio de sus servidores los profetas. (Daniel 9, 10)
Yo hablaba todavía, orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y presentando mi súplica delante del Señor, mi Dios, en favor de la Montaña santa de mi Dios; (Daniel 9, 20)
Setenta semanas han sido fijadas sobre tu pueblo y tu Ciudad santa, para poner fin a la transgresión, para sellar el pecado, para expiar la iniquidad, para instaurar la justicia eterna, para sellar la visión y al profeta, y para ungir el Santo de los santos. (Daniel 9, 24)
Tienes que saber y comprender esto: Desde que salió la orden de reconstruir a Jerusalén, hasta que aparezca un Jefe ungido, pasarán siete semanas; luego, durante sesenta y dos semanas, ella será reconstruida con la plaza y el foso, pero en tiempos de angustia. (Daniel 9, 25)
Y después de las sesenta y dos semanas, será suprimido un ungido inocente; en la Ciudad y en el Lugar santo, hará estragos el pueblo de un jefe invasor; pero su fin sobrevendrá en un cataclismo, y hasta el fin habrá guerra y las devastaciones decretadas. (Daniel 9, 26)
El rey del Sur se hará poderoso, pero uno de sus jefes será más fuerte que él, y ejercerá un dominio más grande que el suyo. (Daniel 11, 5)
Entrará tranquilamente en las regiones más fértiles de la provincia, y hará lo que no habían hecho ni sus padres ni los padres de sus padres: distribuirá entre su gente botín, despojos y riquezas, y hará planes contra las fortalezas, pero sólo por un tiempo. (Daniel 11, 24)
Utilizará como defensores de la fortaleza al pueblo de un dios extranjero; y a todo el que lo reconozca lo colmará de honores, le dará autoridad sobre muchos y le distribuirá parcelas de tierra. (Daniel 11, 39)
¡Feliz el que sepa esperar y llegue a mil trescientos treinta y cinco días! (Daniel 12, 12)
porque sentían vergüenza de confesar el deseo que tenían de acostarse con ella, (Daniel 13, 11)
pero ambos volvieron sobre sus pasos y se encontraron frente a frente. Obligados a darse una explicación, ambos confesaron su pasión y se pusieron de acuerdo para buscar el momento en que pudieran sorprender a solas a Susana. (Daniel 13, 14)