Znaleziono 5949 Wyniki dla: Dios Está Cerca
y lo ha llenado del espíritu de Dios, a fin de conferirle habilidad, talento y experiencia en la ejecución de toda clase de trabajos, (Exodo 35, 31)
Entonces Moisés ordenó que se hiciera correr esta consigna a través del campamento: "Que nadie, sea hombre o mujer, siga preparando materiales para presentarlos como ofrenda". Así el pueblo se abstuvo de hacer nuevos donativos, (Exodo 36, 6)
distribuidos de esta manera: un botón iba debajo de los dos primeros brazos que salían de él, otro estaba debajo de los dos siguientes, y un tercero, debajo de los dos últimos. (Exodo 37, 21)
También forjaron otras dos argollas de oro y las adhirieron a las dos hombreras del efod, por la parte de adelante y bien hacia abajo, o sea, cerca de la costura y encima del cinturón. (Exodo 39, 20)
Finalmente, levantó el atrio alrededor de la Morada y del altar, y colgó el cortinado a la entrada del atrio. De esta manera Moisés dio por terminado el trabajo. (Exodo 40, 33)
e impondrá su mano sobre la cabeza de la víctima. Así esta le será aceptada y le servirá de expiación. (Levítico 1, 4)
Luego inmolará el novillo en la presencia del Señor, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, ofrecerán la sangre y la derramarán sobre todos los costados del altar que está a la entrada de la Carpa del Encuentro. (Levítico 1, 5)
y dispondrán los pedazos sobre la leña encendida que está sobre el altar, incluidas la cabeza y la grasa. (Levítico 1, 8)
Luego lo cortará en pedazos, y el sacerdote dispondrá esas partes, incluidas la cabeza y la grasa, sobre la leña encendida que está sobre el altar. (Levítico 1, 12)
En cambio, sazonarás con sal todas las oblaciones que ofrezcas. Nunca dejarás que falte a tu oblación la sal de la alianza de tu Dios: sobre todas tus oblaciones deberás ofrecer sal. (Levítico 2, 13)
El oferente presentará -como ofrenda que se quema para el Señor- las siguientes partes de la víctima: la grasa que recubre las entrañas y la que está adherida a ellas; (Levítico 3, 3)
los dos riñones y la grasa que está sobre ellos -o sea, en los lomos- y la protuberancia del hígado, que extraerá junto con los riñones. (Levítico 3, 4)