Mosaico decorativo

Znaleziono 1176 Wyniki dla: David Y Saúl

  • Al llegar a los corrales de ovejas que están junto al camino, donde había una cueva, Saúl entró a hacer sus necesidades. En el fondo de la cueva, estaban sentados David y sus hombres. (I Samuel 24, 4)

  • Ellos le dijeron: "Este es el día en que el Señor te dice: ‘Yo pongo a tu enemigo en tus manos; tú lo tratarás como mejor te parezca’". Entonces David se levantó y cortó sigilosamente el borde del manto de Saúl. (I Samuel 24, 5)

  • Pero después le remordió la conciencia, por haber cortado el borde del manto de Saúl, (I Samuel 24, 6)

  • Con estas palabras, David retuvo a sus hombres y no dejó que se abalanzaran sobre Saúl. Así Saúl abandonó la cueva y siguió su camino. (I Samuel 24, 8)

  • Después de esto, David se levantó, salió de la cueva y gritó detrás de Saúl: "¡Mi señor, el rey!". Saúl miró hacia atrás, y David, inclinándose con el rostro en tierra, se postró (I Samuel 24, 9)

  • y le dijo: "¿Por qué haces caso a los rumores de la gente, cuando dicen que David busca tu ruina? (I Samuel 24, 10)

  • Cuando David terminó de dirigir estas palabras a Saúl, este exclamó: "¿No es esa tu voz, hijo mío, David?", y prorrumpió en sollozos. (I Samuel 24, 17)

  • Luego dijo a David: "La justicia está de tu parte, no de la mía. Porque tú me has tratado bien y yo te he tratado mal. (I Samuel 24, 18)

  • Así se lo juró David a Saúl, y este se fue a su casa, mientras David y sus hombres subían a su refugio. (I Samuel 24, 23)

  • Mientras tanto, murió Samuel. Todo Israel se reunió y estuvo de duelo por él, y lo sepultaron en su casa, en Ramá. David, por su parte, bajó al desierto de Parán. (I Samuel 25, 1)

  • David oyó en el desierto que Nabal estaba esquilando su rebaño, (I Samuel 25, 4)

  • Pregunta a tus servidores y ellos te informarán. Que estos muchachos reciban de ti una buena acogida, ya que llegamos en un día de fiesta. Dales, te lo ruego, lo que tengas a mano, para tus servidores y para tu hijo David’". (I Samuel 25, 8)


"É preciso amar, amar e nada mais". São Padre Pio de Pietrelcina