Znaleziono 3860 Wyniki dla: Bendiciones De Dios
Luego se fue detrás del hombre de Dios y lo encontró sentado bajo el terebinto. "¿Eres tú el hombre de Dios que vino de Judá?", le preguntó. "Así es", respondió él. (I Reyes 13, 14)
Así el hombre de Dios regresó con él, y comió y bebió en su casa. (I Reyes 13, 19)
y este gritó al hombre de Dios venido de Judá: "Así habla el Señor: Porque has sido rebelde a la orden del Señor y no has observado el mandato que te dio el Señor, tu Dios; (I Reyes 13, 21)
y el hombre de Dios emprendió el camino de regreso. Pero un león lo encontró en el camino y lo mató. Su cadáver quedó tendido en el camino, y el asno y el león permanecieron de pie al lado de él. (I Reyes 13, 24)
Cuando se enteró el profeta que lo había hecho volver atrás, dijo: "¡Es el hombre de Dios que se rebeló contra la orden del Señor! El Señor lo entregó al león, que lo destrozó y lo mató, según la palabra que le había dicho el Señor". (I Reyes 13, 26)
El viejo profeta recogió el cadáver del hombre de Dios, lo cargó sobre el asno y lo llevó a la ciudad para hacer duelo por él y enterrarlo. (I Reyes 13, 29)
Después que lo enterraron, el profeta habló así a sus hijos: "Cuando yo muera, me enterrarán en la tumba donde ha sido sepultado el hombre de Dios; depositen mis huesos junto a los suyos, (I Reyes 13, 31)
Ve y dile a Jeroboám: Así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo te elevé de en medio del pueblo y te constituí jefe de mi pueblo Israel. (I Reyes 14, 7)
Todo Israel se lamentará por él, y le darán sepultura: él es el único en la familia de Jeroboám que entrará en una tumba, porque sólo en él se ha encontrado algo bueno para el Señor, el Dios de Israel, en la casa de Jeroboám. (I Reyes 14, 13)
Él imitó todos los pecados que su padre había cometido antes que él, y su corazón no perteneció íntegramente al Señor, su Dios, como el de su padre David. (I Reyes 15, 3)
Sin embargo, por consideración a David, el Señor, su Dios, le concedió una lámpara en Jerusalén, asegurándole una descendencia y manteniendo en pie a Jerusalén. (I Reyes 15, 4)
Esto sucedió a causa de los pecados que Jeroboám cometió e hizo cometer a Israel, provocando así la indignación del Señor, el Dios de Israel. (I Reyes 15, 30)