Mosaico decorativo

Znaleziono 1063 Wyniki dla: Bajo Su Mano

  • El Señor respondió a Moisés: "Toma a Josué, hijo de Nun, que es un hombre animado por el espíritu, e impone tu mano sobre él. (Números 27, 18)

  • Luego impuso su mano sobre él y le transmitió sus órdenes, como el Señor lo había ordenado por medio de Moisés. (Números 27, 23)

  • Cuando un hombre hace un voto al Señor o se impone una obligación bajo juramento, no deberá faltar a su palabra: es preciso que haga exactamente lo que ha prometido. (Números 30, 3)

  • Si la mujer hace un voto o se impone una obligación bajo juramento, estando en casa de su marido, (Números 30, 11)

  • Su marido podrá anular o ratificar cualquier voto o cualquier obligación que ella se imponga bajo juramento para mortificarse. (Números 30, 14)

  • y si cada guerrero cruza el Jordán, bajo las órdenes del Señor, hasta que expulse a sus enemigos delante de él, (Números 32, 21)

  • Estas son las etapas que recorrieron los israelitas cuando salieron de Egipto, agrupados por regimientos, bajo la conducción de Moisés y Aarón. (Números 33, 1)

  • Porque el Señor puso su mano sobre ellos, hasta hacerlos desaparecer por completo del campamento. (Deuteronomio 2, 15)

  • A partir de este momento, haré que el pánico y el terror se apoderen de todos los pueblos que están bajo el cielo: el que oiga hablar de ti, temblará y se estremecerá de espanto". (Deuteronomio 2, 25)

  • "Señor, tú que has comenzado a mostrar a tu servidor tu grandeza y tu mano poderosa, porque no hay ningún dios en el cielo o en la tierra capaz de realizar las obras y los portentos que tú realizas: (Deuteronomio 3, 24)

  • Y cuando levantes los ojos hacia el cielo y veas el sol, la luna, las estrellas y todo el Ejército de los cielos, no te dejes seducir ni te postres para rendirles culto. Porque ellos son la parte que el Señor, tu Dios, ha dado a todos los pueblos que están bajo el cielo. (Deuteronomio 4, 19)

  • Allí ustedes servirán a dioses hechos por la mano del hombre, dioses de madera y de piedra, que no ven ni oyen, no comen ni sienten. (Deuteronomio 4, 28)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina