Mosaico decorativo

Znaleziono 1607 Wyniki dla: Tierra

  • Saquen de Babilonia al sembrador y al segador que maneja la echona. Ante la espada destructora, que cada uno se vuelva a su pueblo y huya a su tierra. (Jeremías 50, 16)

  • ¿Cómo se ha partido en mil pedazos el martillo de toda la tierra? ¿Cómo es posible que Babilonia se haya convertido en una cosa que produce horror a todas las naciones? (Jeremías 50, 23)

  • Yavé ha abierto su arsenal y ha sacado las armas de su ira, porque hay trabajo para el Señor Yavé en la tierra de los caldeos: (Jeremías 50, 25)

  • Con el estruendo de la caída de Babilonia se estremece la tierra, y el eco retumba en todos los pueblos. (Jeremías 50, 46)

  • Los caldeos caerán heridos en su tierra y acuchillados en las calles de Babilonia; (Jeremías 51, 4)

  • «Atendimos a Babilonia, pero no se recuperó. Dejémosla ahí y partamos cada uno para nuestra tierra; porque el juicio en su contra llega hasta el cielo y se eleva hasta las nubes.» (Jeremías 51, 9)

  • El hizo la tierra con su poder, afirmó el mundo con su sabiduría y con su inteligencia extendió los cielos. (Jeremías 51, 15)

  • A su voz se acumulan las aguas en el cielo, hace subir las nubes desde el extremo de la tierra, produce relámpagos en medio del aguacero y saca el viento de sus depósitos. (Jeremías 51, 16)

  • Pero le devolveré a Babel y a todos los caldeos en presencia de ustedes, dice Yavé, todo el mal que hicieron a Sión. Ya vengo a ti, cerro destructor, que arruinabas la faz de la tierra. (Jeremías 51, 24)

  • La tierra tembló y se estremeció porque se cumplió lo que Yavé había decretado contra Babilonia: reducir el territorio de Babilonia a un desierto despoblado. (Jeremías 51, 29)

  • Entonces el cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos, aplaudirán contra Babilonia, cuando del norte vengan a atacarla los destructores, dice Yavé. (Jeremías 51, 48)

  • ¡Ustedes, que se libraron de la espada, partan, no se queden allí! Acuérdense de Yavé en esta tierra lejana, y que Jerusalén les venga a la memoria: (Jeremías 51, 50)


"Não desperdice suas energias em coisas que geram preocupação. Uma coisa somente é necessária: elevar o espírito e amar a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina