Mosaico decorativo

Znaleziono 980 Wyniki dla: Rei

  • Entre tanto el reinado de Josafat fue tranquilo, y su Dios le dio paz por todos lados. (2 Crónicas 20, 30)

  • Josafat reinó sobre Judá. Tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar y reinó veinticinco años en Jerusalén. Su madre Azubá era hija de Silji. (2 Crónicas 20, 31)

  • Su padre les había dado grandes cantidades de plata, oro y objetos preciosos y ciudades amuralladas en Judá; pero entregó el reino a Joram, porque era el primogénito. (2 Crónicas 21, 3)

  • Treinta y dos años tenía Joram cuando empezó a reinar y reinó ocho años en Jerusalén. (2 Crónicas 21, 5)

  • Tenía treinta y dos años cuando empezó a reinar y reinó en Jerusalén ocho años. Se fue sin que nadie lo llorara; y lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes. (2 Crónicas 21, 20)

  • Ocozías tenía veintidós años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. Su madre se llamaba Atalía, hija de Omrí. (2 Crónicas 22, 2)

  • Seis años estuvo escondido en la Casa de Dios, mientras Atalía reinaba en el país. (2 Crónicas 22, 12)

  • Toda la asamblea hizo pacto con el rey en la casa de Dios. Joyadá les dijo: «Aquí tienen ustedes al hijo del rey; él reinará como dijo Yavé a los hijos de David. (2 Crónicas 23, 3)

  • Después encabezó a los jefes de cien, a los notables, a los dirigentes del pueblo y a toda la población del país; y haciendo bajar al rey de la Casa de Yavé, entraron por la puerta superior en la casa del rey y lo sentaron en el trono del reino. (2 Crónicas 23, 20)

  • Joás tenía siete años cuando empezó a reinar y reinó cuarenta años en Jerusalén. Su madre se llamaba Sibia y era de Bersebá. (2 Crónicas 24, 1)

  • Envejeció y murió colmado de días. Tenía ciento treinta años cuando murió. (2 Crónicas 24, 15)

  • Lo tocante a sus hijos, la gran cantidad de impuestos que percibió y la restauración de la Casa de Dios, se halla escrito en el comentario del libro de los Reyes. En su lugar reinó su hijo Amasías. (2 Crónicas 24, 27)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina