Mosaico decorativo

Znaleziono 2080 Wyniki dla: Israel

  • Les darás estas instrucciones para sus señores: Aquí tienen una palabra de Yavé de los Ejércitos, Dios de Israel, comuníquensela a sus señores... (Jeremías 27, 4)

  • Sí, esto es lo que dice Yavé de los Ejércitos, Dios de Israel, sobre los objetos que quedaron en la Casa de Yavé, en el palacio real y en Jerusalén: (Jeremías 27, 21)

  • «Así habla Yavé Sebaot, el Dios de Israel: He quebrado el yugo que les impuso el rey de Babilonia. (Jeremías 28, 2)

  • Así habla Yavé, Dios de Israel, a todos los judíos que ha desterrado de Jerusalén a Babilonia: (Jeremías 29, 4)

  • así dice Yavé de los Ejércitos, Dios de Israel: (Jeremías 29, 16)

  • Sobre Ajab, hijo de Colaya, y Sedecías, hijo de Masaya, que abusaron de mi nombre para anunciar mentiras, esto es lo que dice Yavé de los Ejércitos, Dios de Israel: Los entregaré a Nabucodonosor, rey de Babilonia, que les dará muerte en presencia de ustedes mismos. (Jeremías 29, 21)

  • Porque hicieron algo que es una infamia en Israel, a saber, cometieron adulterio con las mujeres de sus compañeros y anduvieron diciendo en mi nombre cosas que yo no les había mandado, dice Yavé.» Yo, sin embargo, lo sé y soy testigo, palabra de Yavé. (Jeremías 29, 23)

  • Estas son las palabras de Yavé, Dios de Israel: Escribe todo lo que te he comunicado en un libro, (Jeremías 30, 2)

  • pues se acerca el tiempo, dice Yavé, en que cambiaré la suerte de mi pueblo, Israel y Juda, haciéndoles retornar a la tierra que di a sus padres en propiedad. (Jeremías 30, 3)

  • Así se ha expresado Yavé, de Israel y de Juda: (Jeremías 30, 4)

  • No temas, pues, servidor mío, Jacob, dice Yavé, ni te asustes, Israel, porque yo acudo, desde lejos, para sacarte a ti y a tus hijos del país en que están cautivos. Jacob volverá y encontrará la paz y vivirá tranquilo, sin que nadie lo moleste. (Jeremías 30, 10)

  • Entonces, dice Yavé, yo seré el Dios de todas las familias de Israel, y ellos serán mi pueblo. (Jeremías 31, 1)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina