Mosaico decorativo

Znaleziono 1852 Wyniki dla: Dor

  • Vigilias y preocupaciones impiden dormir, un grave problema quita el sueño. (Sirácides (Eclesiástico) 31, 2)

  • El pecador no acepta la reprensión, siempre justifica lo que le gusta. (Sirácides (Eclesiástico) 32, 17)

  • De un lado el mal, y del otro el bien; de un lado la muerte, y del otro la vida: y de igual modo frente al fiel está el pecador. (Sirácides (Eclesiástico) 33, 14)

  • En cuanto a mí, me afané después de todos los demás, semejante al que rebusca detrás de los vendimiadores. (Sirácides (Eclesiástico) 33, 16)

  • El yugo y el cabestro hacen doblar el cogote; para el mal servidor, castigos y cadenas. (Sirácides (Eclesiástico) 33, 27)

  • Mata a su prójimo el que le quita los medios para sobrevivir; retener el salario de un trabajador es lo mismo que derramar su sangre. (Sirácides (Eclesiástico) 34, 22)

  • El que adora a Dios con todo su corazón encontrará buena acogida, su clamor llegará hasta el cielo. (Sirácides (Eclesiástico) 35, 16)

  • Escucha, Señor, la oración de tus servidores, escucha a tus sacerdotes cuando dan a tu pueblo la bendición de Aarón. (Sirácides (Eclesiástico) 36, 16)

  • No consultes jamás a una mujer sobre su rival; a un cobarde a propósito de la guerra; a un negociante sobre una tasa de interés; a un comprador si vendes algo; a un envidioso si se trata de un agradecimiento; a un flojo sobre algo que hay que hacer; a un jornalero por el fin de su trabajo; a un sirviente holgazán por un trabajo pesado. (Sirácides (Eclesiástico) 37, 11)

  • El que peca en presencia de su Creador, ¡que caiga en las manos del médico! (Sirácides (Eclesiástico) 38, 15)

  • Otro tanto ocurre con el herrero sentado junto al yunque, ocupado totalmente en fierro que forja mientras literalmente se derrite por el ardor del fuego. Tiene que protegerse de la fragua y del ruido del martillo que le rompe los tímpanos. Toda su atención está centrada en hacer un trabajo perfecto y se queda hasta altas horas de la noche embelleciendo su obra. (Sirácides (Eclesiástico) 38, 28)

  • Pero los paganos se harán acreedores a su cólera, como cuando convirtió una tierra de regadío en una superficie de sal. (Sirácides (Eclesiástico) 39, 23)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina