Znaleziono 2587 Wyniki dla: Ana
Miré, era una forma humana; por debajo de la cintura no era más que fuego, y de la cintura para arriba era como un metal incandescente. (Ezequiel 8, 2)
Cuando los querubines avanzaban, las ruedas avanzaban con ellos; cuando los querubines desplegaban sus alas para elevarse desde la tierra, las ruedas no dejaban de acompañarlos. (Ezequiel 10, 16)
Ante mi vista, los querubines abrieron sus alas para elevarse desde la tierra, y salieron acompañados por las ruedas; se detuvieron a la entrada de la puerta oriental del Templo de Yavé, con la Gloria del Dios de Israel que descansaba sobre ellos. (Ezequiel 10, 19)
En seguida el Espíritu me llevó a la puerta de la Casa de Yavé que mira al este. A la entrada de la puerta había veinticinco hombres entre los cuales divisé a Jezanías, hijo de Azur y a Peltía, hijo de Banaías, jefes del pueblo. (Ezequiel 11, 1)
Mientras estaba profetizando, murió Peltías, hijo de Banaías: caí entonces con el rostro en tierra y me puse a gritar con fuerte voz: "¡Ay, Yavé! ¿Quieres destruir todo lo que queda de Israel?" (Ezequiel 11, 13)
La Gloria de Yavé se levantó desde el centro de la ciudad; se elevó y se detuvo en la montaña que está al oriente de la ciudad. (Ezequiel 11, 23)
A la mañana siguiente me fue dirigida otra palabra de Yavé: (Ezequiel 12, 8)
Pues bien, tú les dirás esta palabra de Yavé: Haré que lo que dicen quede en falso y que no lo repitan más en Israel. Y tu añadirás: Han llegado los días en que se cumplirá toda visión. (Ezequiel 12, 23)
Castigaré a los profetas de visiones falsas, de promesas mentirosas; ya no serán admitidos en el consejo de mi pueblo, ni serán más inscritos en la libreta de familia de Israel, ni entrarán en la tierra de Israel: así sabrán que yo soy Yavé. (10) Porque engañaron a mi pueblo, dándole seguridad de paz, cuando no había paz; mi pueblo construye un muro, (Ezequiel 13, 9)
Esos profetas engañan a mi pueblo; dicen "paz" cuando no hay paz; mi pueblo se construye un muro y ellos ponen el estuco. (Ezequiel 13, 10)
Por un puñado de cebada o un mendrugo de pan me desacreditan frente a mi pueblo, hacen que mueran los que no deben morir y dejan con vida a los que no deben vivir, engañan a mi pueblo y mi pueblo hace caso a la mentira. (Ezequiel 13, 19)
Dile de mi parte: Naciste en Canaán y de allí saliste; tu padre era el Amorreo y tu madre una Hitita. (Ezequiel 16, 3)