13. Ellas y sus acompañantes se coronaron con coronas de olivo; después, dirigiendo el coro de las mujeres, se puso danzando a la cabeza de todo el pueblo. La seguían los hombres de Israel, armados de sus armas, llevando coronas y cantando himnos.





“As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam”. São Padre Pio de Pietrelcina