Mosaico decorativo

Fondare 1232 Risultati per: Saúl Intenta Matar A David

  • pero David no se había atrevido a presentarse delante de Dios para consultarle, porque estaba aterrado ante la espada del ángel de Yahveh. (I Crónicas 21, 30)

  • Entonces dijo David: «¡Aquí está la Casa de Yahveh Dios, y aquí el altar de los holocaustos para Israel!» (I Crónicas 22, 1)

  • Mandó, pues, David reunir a los forasteros residentes en la tierra de Israel, y designó canteros que preparasen piedras talladas para la construcción de la Casa de Dios. (I Crónicas 22, 2)

  • Preparó también David hierro en abundancia para la clavazón de las hojas de las puertas y para las grapas, incalculable cantidad de bronce, (I Crónicas 22, 3)

  • y madera de cedro inmumerable, pues los sidonios y los tirios trajeron a David madera de cedro en abundancia. (I Crónicas 22, 4)

  • Porque David se decía: «Mi hijo Salomón es todavía joven y débil, y la Casa que ha de edificarse para Yahveh debe ser grandiosa sobre toda ponderación, para tener nombre y gloria en todos los países. Así que le haré yo los preparativos.» Hizo David, en efecto, grandes preparativos antes de su muerte. (I Crónicas 22, 5)

  • Dijo David a Salomón: «Hijo mío, yo había deseado edificar una Casa al nombre de Yahveh, mi Dios. (I Crónicas 22, 7)

  • Mandó David a todos los jefes de Israel que ayudasen a su hijo Salomón: (I Crónicas 22, 17)

  • Viejo ya David y colmado de días, proclamó a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • 4.000 eran porteros y 4.000 alababan a Yahveh con los instrumentos que David había fabricado para rendir alabanzas. (I Crónicas 23, 5)

  • David los distribuyó por clases, según los hijos de Leví: Guersón, Quehat y Merarí. (I Crónicas 23, 6)

  • Pues David había dicho: «Yahveh, el Dios de Israel, ha dado reposo a su pueblo y mora en Jerusalén para siempre. (I Crónicas 23, 25)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor". São Padre Pio de Pietrelcina